Por: Juan Fernando Avila Posas
FRANCISCO JAVIER MEJIA POSANTES, fue el nombre de un robusto varón nacido el 3 de diciembre de 1869, en el Barrio marginal LOS MIRRIÑAQUEZ, en el sureste de la ciudad de Olanchito, siendo hijo del hogar formado por JOSÉ MARIA MEJIA y la señora SANTIAGA POSANTES.
FRANCISCO J. MEJIA, llegaría con el tiempo a desarrollar una de las carreras políticas más admirables de Honduras, y a ocupar importantes cargos en la administración pública en distintos gobiernos de tendencia conservadora.
Nuestro biografiado realizó estudios primarios en su tierra natal, ya que sus padres se interesaron porque adquiera una formación sólida y no inclinara su afición hacia la pesca artesanal, que fue uno de los oficios que dominaron la mayoría de los originarios y residentes de ese sector de la comunidad, herencia recibida de los NEGROS DE ARGOLLA DE OLANCHITO, cuando estos últimos se ubicaron entre los caudales diáfanos y transparentes de los ríos UCHAPA y AGUAN, antes de que los mismos se convirtieran en los hilos lanquidecientes y moribundos en que los convirtieron los depredadores del pasado histórico y del presente nefasto e incorregible.
Los estudios secundarios, los realizó MEJIA POSANTES, en el Instituto Nacional de Tegucigalpa y los superiores en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, donde obtuvo el título de Licenciado en Ciencias Políticas y Sociales, y Notario en la Corte Suprema de Justicia.
Con una formación profesional consistente decidió establecerse en la ciudad Puerto de La Ceiba, donde fundó dos periódicos llamados PATRIA Y PUEBLO, tribunas de pensamiento que de algún modo le fueron abriendo el camino a su prolongada vida política, porque a través de sus columnas desarrollaba el diagnóstico de los problemas que atribulaban a la sociedad hondureña, planteando igualmente sus vías lucidas de solución.
El año de 1881, FRANCISCO J. MEJIA, se había convertido en redactor de COMBATE, órgano que defendía la candidatura presidencial del General PONCIANO LEIVA, desempeñando iguales responsabilidades en ECO POPULAR, El Heraldo que se editaba en La Ceiba de idénticas pretensiones políticas.
FRANCISCO J. MEJIA fue electo Alcalde de la ciudad de 1900 a 1901, seis años después de haber emigrado de su ciudad natal Olanchito. Durante su gestión como principal autoridad local, fundó la Librería LA ESTRELLA, considerada la más grande de la localidad, y en materia educativa fue pionero entusiasta el haber fundado dos de las principales escuelas de la comunidad, siendo estas: la de varones FRANCISCO MORAZAN y la de niñas GUADALUPE QUESADA, que hasta la fecha se constituyen timbres de orgullo para la sociedad porteña. En esta misma ciudad y junto al Licenciado JUAN BUSTILLO RIVERA, en febrero de 1902, iniciaron la campaña política a favor del General MANUEL BONILLA CHIRINOS, a través del semanario EL INICIADOR, y más tarde sus colaboradores pasaron a formar las páginas del DIARIO DE HONDURAS, que fue el principal vocero de la candidatura triunfal Bonillista.
Para dedicarse al ejercicio activo del periodismo, adquirió en 1903 la imprenta LA ESTRELLA, lo que le permitió cubrir con su trabajo intelectual, las páginas del Comercio, donde colaboró con diversos escritos en el año de 1908, su trabajo destacado y su proyección como figura sobresaliente de su campaña, lo llevaron a ocupar una diputación en la administración Bonillista, y con ello después de sus contribuciones sin espacio que duraría hasta el día de su infortunado fallecimiento.
Escritor de sólidos principios en torno a sus ideas las que alternaba con su pasión partidaria, asistió como representante de Honduras al CONGRESO DE PERIODISTAS CENTROAMERICANOS, que se celebró en Guatemala en 1911, año en el cual se convirtió en miembro del Gabinete del Gobierno provisional del Doctor FRANCISCO BELTRAND, ocupando el Ministerio de GUERRA Y MARINA, un 28 de marzo de 1911.
Más tarde durante el segundo gobierno del General MANUEL BONILLA, que dio inicio el 1 de febrero de 1912, fue designado nuevamente Ministro de Guerra y Marina. Cuando las debilidades orgánicas apresaron la capacidad dirigencial del General MANUEL BONILLA y ya prácticamente enfermo depositó el poder un 2 de marzo de 1913 en el Doctor FRANCISCO BELTRAND, quien fungía como Vicepresidente, el Doctor Francisco J. Mejía, fue ratificado en el desempeño de la misma cartera ministerial.
El 5 de agosto de 1915 en el gobierno del Doctor ALBERTO MEMBREÑO, fue seleccionado Ministro de GUERRA Y MARINA, quien en las postrimerías de su administración le confió en forma temporal la Secretaría de HACIENDA Y CREDITO PUBLICO.
Finalmente en el Gobierno que a las 3 de la tarde del 8 de febrero de 1916 asumiera el Doctor FRANCISCO BELTRAND, el político olanchitense fue nombrado Ministro de GOBERNACION Y JUSTICIA, figurando al mismo tiempo en la nómina como PRIMER DESIGNADO A LA PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA.
Desde esa plataforma se constituyó una fuerte corriente de opinión favorable a su candidatura presidencial, donde resaltaban sus múltiples virtudes y se preconizaba su experiencia y capacidad administrativa a nivel público.
En el proceso de transición ministerial de las administraciones del Doctor BELTRAND, FRANCISCO J. MEJIA, se revistió de una obsesión geofagica y se apoderó junto a TERENCIO T. REYES, virtual alcalde de Olanchito de 3.812 hectáreas de terreno en la jurisdicción de SONAGUERA, COLON en 1917, según lo consigna el libro INDICE GENERAL DE TITULOS DE TIERRA DEL SIGLO XVI al siglo XX, cuyos equivalentes en términos de manzanas totalizan la nada despreciable cantidad de 5.451.16 manzanas, extensión mayor que todo el ejido municipal de la ciudad coloneña.
Aun así, los comentarios generalizados de aquel tiempo señalaban, que si no es por su inesperada muerte se hubiera convertido en el indudable sucesor del Presidente BELTRAND, en los destinos de la nación hondureña. Con su muerte (presumiblemente por envenenamiento) extremo este último que quedó envuelto en un velo de misterio, la ciudad C IVICA DE OLANCHITO, perdió la más cercana oportunidad de tener por primera vez en su historia un presidente de extracción humilde, nacido en una zona marginal de la ciudad, conocida en la distribución de la nomenclatura urbana antigua como BARRIO DE LOS MIRRIÑAQUEZ, hoy Colonia La Torre.
FRANCISCO J. MEJIA, expiró el sábado 25 de enero de 1919 a las 11:00 de la mañana a la edad de 50 años, rodeado de un núcleo de amigos, de sus más cercanos familiares y de políticos afines a su causa, que vieron en el fallecimiento del líder la capitulación de sus ideales y sus aspiraciones políticas.
El pueblo de Olanchito, a través de lo que fue la SOCIEDAD DE PADRES DE FAMILIA, al fundar el primer centro de formación educativa a nivel medio dispuso honrar el nombre del hombre público que fue MEJIA POSANTES, el Instituto fue creado por acuerdo # 580 del 17 de abril de 1943.
Al retornar de Guatemala, donde vivió por un tiempo, escribió una Monografía sobre la FACCION DE OLANCHO, que quedó inédita, desconociéndose el destino de la misma.
el Doctor FRANCISCO J. MEJIA, en Consejo de Ministros emitió el Decreto # 66 DECLARANDO DUELO NACIONAL, la fecha de su fallecimiento. Lo mismo hizo el CONGRESO NACIONAL, mediante Decreto # 17consdignando la muerte del ilustre estadista.
A su sepelio asistieron personalidades más sobresalientes de la política nacional quienes en sus intervenciones oratorias destacaron los méritos y virtudes de uno de los hombres que nació predestinado a ocupar un espacio estelar en la historia de la Política Nacional.
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viernes, 25 de septiembre de 2015
sábado, 20 de junio de 2015
Biografia de Lisandro Quesada Bardales
Por : Juan Fernando Avila Posas
Lo conocí en el vértice de una mañana resplandeciente en casa de don Antonio Gonzales Rosa, (mi padrino), en la ciudad Puerto de La Ceiba. Yo había llegado la noche anterior en un cansado tren de prolongados horarios, en compañía de mi madre, a disfrutar vacaciones, después de haber cursado el primer año escolar, y él, el día siguiente, a despedirse del dueño de la casa, que había sido su protector temporal, porque su ciclo estudiantil en el puerto del atlántico había terminado, y yo iniciaba junto a mi madre un recorrido que culminaría en Tegucigalpa en casa de la enfermera alemana Kristina Kiunemoan de Chirinos. Al subir las escalinatas Lisandro Quesada Bardales, me preguntó de dónde venía, y yo con la timidez propia de mi infancia provincial, le respondí que de Olanchito, y él al ver mi tez blanca y mis ojos verdes, sorprendido me preguntó de nuevo, quién era mi madre, respondiéndole que Susana Posas, y entonces diligente se apresuró a saludarla y preguntar por mi padre, el doctor Ávila Ruiz, amigo singular de su abuelo, el agricultor y ganadero Próspero Bardales Núñez.
Mi madre me contó que ya tenía referencias del recién llegado, que era un liberal íntegro, un poeta orgánico, autor del Canto a Honduras, y un bohemio incorregible de espíritu testimonial. Ese era en realidad Lisandro Quesada Bardales, nacido en Olanchito un 11 de marzo de 1933, hijo mayor del hogar formado por Ramón Quesada Fernández y de la señora Menalia Bardales Figueroa.
Lisandro Quesada Bardales, realizó estudios primarios en la memorable escuela de varones Modesto Chacón, en Olanchito, Yoro. Los secundarios los distribuyó entre el Instituto Manuel Bonilla de La Ceiba y el Instituto Francisco J. Mejía de Olancho, Yoro, los superiores en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, y los de abogado en la Corte Suprema de Justicia donde le extendieron su exequátur, para ejercer el notariado.
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Lo conocí en el vértice de una mañana resplandeciente en casa de don Antonio Gonzales Rosa, (mi padrino), en la ciudad Puerto de La Ceiba. Yo había llegado la noche anterior en un cansado tren de prolongados horarios, en compañía de mi madre, a disfrutar vacaciones, después de haber cursado el primer año escolar, y él, el día siguiente, a despedirse del dueño de la casa, que había sido su protector temporal, porque su ciclo estudiantil en el puerto del atlántico había terminado, y yo iniciaba junto a mi madre un recorrido que culminaría en Tegucigalpa en casa de la enfermera alemana Kristina Kiunemoan de Chirinos. Al subir las escalinatas Lisandro Quesada Bardales, me preguntó de dónde venía, y yo con la timidez propia de mi infancia provincial, le respondí que de Olanchito, y él al ver mi tez blanca y mis ojos verdes, sorprendido me preguntó de nuevo, quién era mi madre, respondiéndole que Susana Posas, y entonces diligente se apresuró a saludarla y preguntar por mi padre, el doctor Ávila Ruiz, amigo singular de su abuelo, el agricultor y ganadero Próspero Bardales Núñez.
Mi madre me contó que ya tenía referencias del recién llegado, que era un liberal íntegro, un poeta orgánico, autor del Canto a Honduras, y un bohemio incorregible de espíritu testimonial. Ese era en realidad Lisandro Quesada Bardales, nacido en Olanchito un 11 de marzo de 1933, hijo mayor del hogar formado por Ramón Quesada Fernández y de la señora Menalia Bardales Figueroa.
Lisandro Quesada Bardales, realizó estudios primarios en la memorable escuela de varones Modesto Chacón, en Olanchito, Yoro. Los secundarios los distribuyó entre el Instituto Manuel Bonilla de La Ceiba y el Instituto Francisco J. Mejía de Olancho, Yoro, los superiores en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, y los de abogado en la Corte Suprema de Justicia donde le extendieron su exequátur, para ejercer el notariado.
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domingo, 14 de septiembre de 2014
Entrevista a Juan Ramon Martinez
¿Cree en la reencarnación?
Como cristiano católico practicante, no creo en la reencarnación. Cuando Manuel Zelaya dijo que quería reencarnarse en un potro salvaje, corriendo por los llanos de Lepaguare, me reí mucho. Nosotros los cristianos creemos en la resurrección, que considero que es un estado de avance desde esta vida fugaz a la vida eterna, en donde en compañía con Dios, superamos las dimensiones, tiempo y espacio.
Usted se considera analista, ¿quién le atribuyó ese título?
Desde el principio, usamos entre amigos la palabra análisis. Recuerdo que cuando Adán Elvir Flores me invito a escribir en La Tribuna en 1976, me dijo que era la oportunidad de hacer análisis sobre la realidad política nacional. En la década de los ochenta, posiblemente por la infl uencia de los escritores estadounidenses, nos empezaron a llamar analistas a los que dábamos opiniones en los medios. Recuerdo que a Gautama Fonseca no le gustó inicialmente el término y una vez dijo que solo a mí me gustaba. Me siento bien con la califi cación y, como ha corrido con suerte, ahora todo el mundo la usa. Y como no es un título, sino que un ejercicio, uno no tiene que tener un título conferido por nadie para opinar y analizar sobre los asuntos de la realidad.
Tiene pinta de futbolista, ¿quiso en algún momento iniciarse en este deporte?
Cuando fui niño y adolescente lo practiqué con entusiasmo; pero sin creer que ese podría ser mi futuro. Eran los tiempos que incluso Pelé en Honduras se habría muerto de hambre. Mi padre se opuso siempre a que jugara fútbol, porque era entonces muy brusco, jugaba con adultos en los campos bananeros; y decía que me podían hacer daño.
El libro “La Biblia del Asno”, ¿lo leyó?
Una parte. Es un texto de difícil aguante para espíritus y estómagos débiles como el mío. No pasé de la parte de los insultos personales, expresiones racistas en mi contra y ofensas de improvisado psiquiatra en contra de mis coterráneos de Olanchito. Cuando vio que no podía ofendernos individualmente más, a mí y a otros colegas intelectuales como Roberto Sosa, Oscar Acosta y a políticos como a Oswaldo Ramos Soto y a Jorge Arturo Reina, creí que era una expresión masoquista seguir en su lectura.
Conoce a César Indiano, ¿lo ha tratado?
Conozco a César Indiano. Somos personas que cuando nos encontramos nos saludamos respetuosamente e intercambiamos unas pocas palabras. Tengo la impresión que es un buen escritor, valiente y decidido, amigos no… Un amigo es alguien que respeta a los otros.
Gregorio “Goyo” Canales, ¿le suena este nombre?
Por supuesto, en la vida real fue un amigo de nuestra familia, originario de El Salvador que vivió con mis padres y mis hermanos menores, hasta la guerra del 69 que le obligaron en contra de su voluntad a regresar a su país nativo. Por cariño y respeto a un hombre bueno que ni siquiera sabía leer y escribir, cuando tuve que buscar un seudónimo, escogí el suyo.
Con él escribí durante algún tiempo en El Heraldo. Adán Elvir cuyo talento total no hemos valorado todavía, descubrió que el escritor de El Heraldo, tenía el mismo estilo que el mío; y un día en broma, me empezó a llamar “Goyito”. Coincidió el descubrimiento.
¿Fiestero?
Lo normal. Y cada día menos. Las obligaciones del oficio, que como sabe es muy absorbente y la decisión tomada hace más de veinte años de no consumir ninguna bebida alcohólica, me obliga a asistir a muy pocas. Exclusivamente solo asisto a las familiares o de algunos pocos amigos entrañables. Antes asistía también a las de La Tribuna que desafortunadamente se han suspendido.
¿Alguna fiesta que recuerde?
Varias por supuesto. La que celebramos cuando nos graduamos de maestros y bachilleres en Olanchito (1960), la graduación de mi hermano José Dagoberto, la fi esta de nuestro matrimonio con Nora Midence, las bodas de mis tres hijos Juan Ramón, Elia Mercedes y Juan Fernando.
A los “chonguengues” de militares en época de Navidad o Día del Periodista, ¿ha sido invitado?
Tengo muy buenos recuerdos de una fi esta en la Fuerza Aérea en donde llegué con Adán Elvir y Orlando Henríquez.
Regalado Hernández, entonces jefe de las Fuerzas Armadas quería relacionarse con nosotros. Todo estuvo bien hasta que cerca del fi nal, Orlando Henríquez dijo que la mayoría de los delincuentes habían hecho el servicio militar.
Regalado Hernández, muy mesurado pese a la ingesta alcohólica que manejaba muy bien, respondió en forma moderada. No así otros militares que escuchaban la conversación, especialmente cuando Adán y yo, argumentábamos con mucha fuerza en contra del servicio militar. Leonel Riera Lunatti, entonces jefe de la FUSEP, se disgustó y le pidió a Regalado Hernández que le permitiera retirarse porque no quería oír que nosotros ofendiéramos a la institución armada.
Como estaba algo eufórico por el alcohol, le dije a Regalado que siendo él general, le ordenara al coronel, que se quedara. Así lo hizo. Pero Lunatti no disimulaba su disgusto, que a la distancia lo siento justifi cado.
Los asistentes de Regalado, queriendo que terminara aquella discusión que se estaba poniendo cada rato más caliente, inventaron la excusa que ya no había trago. Entonces recuerdo que insistí con Regalado que mostrara que era él quien mandaba.
Hombre educado, accedió y seguimos bebiendo. Al final, creo que nos rendimos y dejamos el lugar. Allí aprendí mucho, tuve una nueva visión de los militares y me di cuenta que algunas veces uno se excede en sus declaraciones. Afortunadamente Riera Lunatti me ha perdonado; y es actualmente mi amigo; o por lo menos, nos saludamos cuando nos encontramos, en forma educada.
Cuál es su opinión ahora de los militares. Usted antes era muy crítico.
El general Gustavo Álvarez Martínez, decía que usted era comunista y tengo entendido que el coronel Fuentes lo citó en el DIN para llamarle la atención, en una oportunidad en que su esposa llamó alarmada a Adán Elvir Flores porque creyó que lo habían secuestrado y podían desaparecerlo… He sido muy crítico de los militares en el pasado, especialmente cuando se apropiaron y ejercieron la soberanía popular. Posteriormente en la guerra de los ochenta, en que toda Centroamérica se envolvió en una confrontación abierta, exigí que Honduras no fuera instrumento de los Estados Unidos, que no participáramos en la guerra en contra de Nicaragua, que no entrenáramos a los soldados salvadoreños en el CREM; y que, mucho menos, les apoyáramos militarmente en sus choques con los guerrilleros de aquel país.
Ahora los militares merecen todo mi respeto y estoy en la disposición de respaldarlos, especialmente si se mantienen firmes en la defensa del estado de derecho, la vigencia de la Constitución y la defensa de los derechos humanos.
Cuando fue candidato presidencial por la Democracia Cristiana, ¿cuántas marcas le dio el pueblo?
Según Rodrigo Wong Arévalo el haber aceptado ser candidato presidencial fue mi mayor error. Estoy por terminar dándole la razón. Porque visto el asunto en perspectiva, no había las condiciones para obtener un buen resultado. Ve las dificultades: no había un partido detrás que estuviera contento con el candidato presidencial. Lucas Aguilera y la mayoría de los dirigentes ex sindicales y ex campesinos que se habían tomado la dirección de la Democracia Cristiana, eran más fi eles a Arturo Corrales que al candidato.
Ellos eran casi empleados suyos.
En cambio yo, no tenía ningún respaldo económico del partido. Fueron unos pocos entrañables amigos que me ayudaron económicamente y agregué a estos mis ahorros, con los cuales hice una campaña en la que busqué ir a la base. Los resultados, en comparación con los que obtuvo Felicito Ávila, fueron mucho mejores. Solo superados por los de Hernán Corrales Padilla en sus buenos momentos.
Para confi rmarlo, no perdimos ninguno de los cinco diputados que teníamos. Obtuve 27.000 marcas.
Dicen por estos lares que anduvo “liberaleando” con el maestro y licenciado Horacio Elvir Rojas,
¿por qué razón no se quedó con la vestimenta roja?
Mi primera opción política, al cumplir los 18 años, fue incorporarme al Partido Liberal. La búsqueda de la libertad, la lucha en contra de la dictadura y la construcción de un nuevo estado que creara las condiciones para el desarrollo nacional y el mejoramiento del bienestar del pueblo hondureño, me hicieron militar bajo esa bandera.
En 1965 me desilusionó el PL cuando mostró vacilaciones al momento de confrontar la dictadura de Osvaldo López Arellano. Con otros compañeros que me abordaron, creíamos que había llegado el momento de crear la Democracia Cristiana. En 1968, junto con trece compañeros más la creamos en Choluteca. Desde entonces ha corrido mucha agua bajo los puentes y las cosas han cambiado.
Viendo que el PDCH no tiene futuro, porque ha perdido el interés en el poder porque se han conformado con el RNP, estoy considerando volver al Partido Liberal; pero sin buscar militancia o posición alguna. Tanto por razón de edad, como porque por ofi cio debo mantenerme distante de las obediencias partidarias que hacen perder independencia en el análisis y el cuestionamiento de la realidad.
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jueves, 10 de abril de 2014
Personalidades de Olanchito en diferentes gabinetes de gobierno
Por: Juan F. Avila
Francisco J. Mejía Posantes: Ministro de Guerra y Marina en el gabinete provisional de gobierno del doctor Francisco Bertrand, a partir del 28 de marzo de 1911.
Ministro de Guerra y Marina en el gobierno del General Manuel Bonilla Chirinos, a partir del 1 de febrero de 1912.
Ministro de Guerra y Marina en el gobierno del Doctor Alberto Membreño Márquez, a partir del 5 al 15 de agosto de 1915.
Ministro de Hacienda y Crédito Público, en el gobierno del Dr. Alberto Membreño Márquez.
Ministro de Gobernación y Justicia y designado presidencial a partir del 8 de febrero de 1916 en el gobierno del doctor Francisco Bertrand Barahona.
Finalmente figuró como precandidato presidencial por el Partido Nacional, cuando le sorprendió la muerte en forma inesperada.
Andrés Avelino Alvarado Puerto: Ministro de Recursos Naturales en el gobierno de la Junta Militar de 1956-1957.
Ministro de Relaciones Exteriores de 1957 a 1963 en el Gobierno Liberal presidido por el Dr. Ramón Villeda Morales.
Ministro de Relaciones del 6 de junio de 1971 al 4 de diciembre de 1972 en la administración del gobierno de Integración Nacional presidido por el Dr. Ramón Ernesto Cruz.
Precandidato a la Presidencia de la República por el Partido Liberal de 1962-1963.
Embajador en Costa Rica de 1978 al 2000 durante el gobierno liberal del Ing. Carlos Flores Facussé.
Horacio Moya Posas: Diputado durante diez y seis años de dictadura del General Tiburcio Carías Andino.
Fiscal general de la República en el gobierno del Dr. Juan Manuel Gálvez.
Diputado a la Asamblea Nacional Constituyente de 1957.
Diputado al Congreso Nacional de 1957 a 1963 en representación del Partido Nacional. Ministro director del Instituto Nacional Agrario (INA) en la administración del Dr. Ramón Ernesto Cruz (nacionalista).
Designado presidencial de 1965-1971 en la administración del general Oswaldo López Arellano promovida por el Partido Nacional.
Amílcar Zelaya Rodríguez: Comandante del Agrupamiento Táctico Especial.
Comandante en jefe de la Fuerza de Seguridad Pública (FUSEP) Policía Nacional.
Miembro del triunvirato que asumió el poder de la nación el 7 de agosto de 1978 al 25 de julio de 1979.
Elvin Ernesto Santos Lozano: Diputado al Congreso Nacional en representación del Partido Liberal de 1965-1971.
Presidente del Consejo Metropolitano del Distrito Central de 1982-1984.
Ministro de Recursos Naturales en el gobierno liberal presidido por el Ing. Carlos Roberto Flores Facussé. 1998-2002. Precandidato presidencial por el Partido Liberal. Candidato a designado presidencial por el Partido Liberal en la planilla encabezada por el licenciado Óscar Mejía Arellano.
Embajador y representante de Honduras ante la FAO en el gobierno del liberal Manuel Zelaya Rosales.
Regino Quesada Ramírez: Viceministro de Recursos Naturales en la administración liberal presidida por el doctor Roberto Suazo Córdova. 1982-1986.
Lisandro Quesada Bardales: Secretario de Prensa del presidente liberal José Azcona Hoyo de 1986-1990. Ministro de Cultura y Turismo de 1986-1988 en la administración liberal del Ing. José Azcona Hoyo.
Director de la Empresa Nacional de Artes Gráficas (ENAG) en la administración liberal de José Azcona Hoyo. 1986-1990.
Presidente del Tribunal Nacional Electoral de 1986-1990 en representación del Partido Liberal.
Diputado al Parlamento Centroamericano en representación del Partido Liberal de Honduras.
Luis Alonso Quesada: Viceministro de Recursos Naturales en la administración presidencial del Ing. José Azcona Hoyo. 1986-1990.
José Luis Melara Murillo: Viceministro de Cultura de 1989-1990 en la Administración del Ing. José Azcona Hoyo.
Moisés Starkman Pinel: Asesor en Proyectos Especiales de la Presidencia de la República en la administración presidida por el Dr. Roberto Suazo Córdova.
Director de la División de Recursos para el Desarrollo de la Secretaría Técnica del Consejo Superior de Planificación Económica (CONSUPLANE).
Ministro del Consejo de Planificación Económica (CONSUPLANE) de 1984 a 1986.
Ministro de Asuntos Económicos de la Embajada de Honduras en Washington D.C. de 1982-1984.
Precandidato Presidencial por el Partido Liberal de Honduras 1997-1998.
Juan Ramón Martínez B: Ministro Director del Instituto Nacional Agrario (INA) en la Administración Presidencial del Licenciado Rafael Leonardo Callejas Romero. 1990-1993.
Presidente del Tribunal Nacional Electoral de 1996-1997.
Candidato a la Presidencia de la República por el Partido Demócrata Cristiano de Honduras durante el período 2005.
Carlos Chahin Chahin: Ministro de Economía en la administración nacionalista del licenciado Rafael Leonardo Callejas. 1989-1990.
Arturo Morales Fúnez: Viceministro de la Secretaría de Planificación Económica en el gobierno liberal del doctor Carlos Roberto Reina. Gerente general de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (HONDUTEL) de 1996 a 1998 en el gobierno del Dr. Carlos Roberto Reina.
Hugo Castillo Aldana: Viceministro de Finanzas en la administración liberal del Ing. Carlos Roberto Flores F. 1998-2002.
Viceministro de Finanzas en la administración nacionalista presidida por Ricardo Maduro Joest.
Viceministro de Finanzas en la administración del liberal Manuel Zelaya Rosales 2006-2009.
Viceministro de Finanzas en la Administración del liberal Roberto Micheletti Baín de julio 2009 a febrero 2010.
Asesor fiscal en la administración del nacionalista Porfirio Lobo Sosa hasta la fecha 2010-2014.
Juan Fernando Ávila P.: Asesor cultural en la Dirección de Asuntos Culturales y de la Dirección de Soberanía y Fronteras de la Secretaría de Relaciones Exteriores en la administración del liberal Manuel Zelaya Rosales junio de 2006 a marzo 2008.
Viceministro de Cultura, Artes y Deportes en la administración presidida por el liberal Roberto Micheletti Baín del 2009 a febrero de 2010.
María Dilma Quesada Martínez: Diputada a la Asamblea Nacional Constituyente de 1982.
Diputada al Congreso Nacional. 1982-1986.
Diputada al Congreso Nacional 1998-2002.
Secretaría Privada con rango de ministra del presidente Roberto Micheletti Baín 2009 a febrero 2010.
Presidenta de la Comisión Interamericana de Mujeres en Representación de Honduras con Sede en Washington D.C.
Candidata a diputada al Parlamento Centroamericano en las elecciones practicadas el 24 de noviembre del 2013.
Fermina Puerto Oseguera: Viceministra de la Secretaría de CELAC en el gobierno nacionalista del licenciado Porfirio Lobo Sosa 2012-2014.
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Francisco J. Mejía Posantes: Ministro de Guerra y Marina en el gabinete provisional de gobierno del doctor Francisco Bertrand, a partir del 28 de marzo de 1911.
Ministro de Guerra y Marina en el gobierno del General Manuel Bonilla Chirinos, a partir del 1 de febrero de 1912.
Ministro de Guerra y Marina en el gobierno del Doctor Alberto Membreño Márquez, a partir del 5 al 15 de agosto de 1915.
Ministro de Hacienda y Crédito Público, en el gobierno del Dr. Alberto Membreño Márquez.
Ministro de Gobernación y Justicia y designado presidencial a partir del 8 de febrero de 1916 en el gobierno del doctor Francisco Bertrand Barahona.
Finalmente figuró como precandidato presidencial por el Partido Nacional, cuando le sorprendió la muerte en forma inesperada.
Andrés Avelino Alvarado Puerto: Ministro de Recursos Naturales en el gobierno de la Junta Militar de 1956-1957.
Ministro de Relaciones Exteriores de 1957 a 1963 en el Gobierno Liberal presidido por el Dr. Ramón Villeda Morales.
Ministro de Relaciones del 6 de junio de 1971 al 4 de diciembre de 1972 en la administración del gobierno de Integración Nacional presidido por el Dr. Ramón Ernesto Cruz.
Precandidato a la Presidencia de la República por el Partido Liberal de 1962-1963.
Embajador en Costa Rica de 1978 al 2000 durante el gobierno liberal del Ing. Carlos Flores Facussé.
Horacio Moya Posas: Diputado durante diez y seis años de dictadura del General Tiburcio Carías Andino.
Fiscal general de la República en el gobierno del Dr. Juan Manuel Gálvez.
Diputado a la Asamblea Nacional Constituyente de 1957.
Diputado al Congreso Nacional de 1957 a 1963 en representación del Partido Nacional. Ministro director del Instituto Nacional Agrario (INA) en la administración del Dr. Ramón Ernesto Cruz (nacionalista).
Designado presidencial de 1965-1971 en la administración del general Oswaldo López Arellano promovida por el Partido Nacional.
Amílcar Zelaya Rodríguez: Comandante del Agrupamiento Táctico Especial.
Comandante en jefe de la Fuerza de Seguridad Pública (FUSEP) Policía Nacional.
Miembro del triunvirato que asumió el poder de la nación el 7 de agosto de 1978 al 25 de julio de 1979.
Elvin Ernesto Santos Lozano: Diputado al Congreso Nacional en representación del Partido Liberal de 1965-1971.
Presidente del Consejo Metropolitano del Distrito Central de 1982-1984.
Ministro de Recursos Naturales en el gobierno liberal presidido por el Ing. Carlos Roberto Flores Facussé. 1998-2002. Precandidato presidencial por el Partido Liberal. Candidato a designado presidencial por el Partido Liberal en la planilla encabezada por el licenciado Óscar Mejía Arellano.
Embajador y representante de Honduras ante la FAO en el gobierno del liberal Manuel Zelaya Rosales.
Regino Quesada Ramírez: Viceministro de Recursos Naturales en la administración liberal presidida por el doctor Roberto Suazo Córdova. 1982-1986.
Lisandro Quesada Bardales: Secretario de Prensa del presidente liberal José Azcona Hoyo de 1986-1990. Ministro de Cultura y Turismo de 1986-1988 en la administración liberal del Ing. José Azcona Hoyo.
Director de la Empresa Nacional de Artes Gráficas (ENAG) en la administración liberal de José Azcona Hoyo. 1986-1990.
Presidente del Tribunal Nacional Electoral de 1986-1990 en representación del Partido Liberal.
Diputado al Parlamento Centroamericano en representación del Partido Liberal de Honduras.
Luis Alonso Quesada: Viceministro de Recursos Naturales en la administración presidencial del Ing. José Azcona Hoyo. 1986-1990.
José Luis Melara Murillo: Viceministro de Cultura de 1989-1990 en la Administración del Ing. José Azcona Hoyo.
Moisés Starkman Pinel: Asesor en Proyectos Especiales de la Presidencia de la República en la administración presidida por el Dr. Roberto Suazo Córdova.
Director de la División de Recursos para el Desarrollo de la Secretaría Técnica del Consejo Superior de Planificación Económica (CONSUPLANE).
Ministro del Consejo de Planificación Económica (CONSUPLANE) de 1984 a 1986.
Ministro de Asuntos Económicos de la Embajada de Honduras en Washington D.C. de 1982-1984.
Precandidato Presidencial por el Partido Liberal de Honduras 1997-1998.
Juan Ramón Martínez B: Ministro Director del Instituto Nacional Agrario (INA) en la Administración Presidencial del Licenciado Rafael Leonardo Callejas Romero. 1990-1993.
Presidente del Tribunal Nacional Electoral de 1996-1997.
Candidato a la Presidencia de la República por el Partido Demócrata Cristiano de Honduras durante el período 2005.
Carlos Chahin Chahin: Ministro de Economía en la administración nacionalista del licenciado Rafael Leonardo Callejas. 1989-1990.
Arturo Morales Fúnez: Viceministro de la Secretaría de Planificación Económica en el gobierno liberal del doctor Carlos Roberto Reina. Gerente general de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (HONDUTEL) de 1996 a 1998 en el gobierno del Dr. Carlos Roberto Reina.
Hugo Castillo Aldana: Viceministro de Finanzas en la administración liberal del Ing. Carlos Roberto Flores F. 1998-2002.
Viceministro de Finanzas en la administración nacionalista presidida por Ricardo Maduro Joest.
Viceministro de Finanzas en la administración del liberal Manuel Zelaya Rosales 2006-2009.
Viceministro de Finanzas en la Administración del liberal Roberto Micheletti Baín de julio 2009 a febrero 2010.
Asesor fiscal en la administración del nacionalista Porfirio Lobo Sosa hasta la fecha 2010-2014.
Juan Fernando Ávila P.: Asesor cultural en la Dirección de Asuntos Culturales y de la Dirección de Soberanía y Fronteras de la Secretaría de Relaciones Exteriores en la administración del liberal Manuel Zelaya Rosales junio de 2006 a marzo 2008.
Viceministro de Cultura, Artes y Deportes en la administración presidida por el liberal Roberto Micheletti Baín del 2009 a febrero de 2010.
María Dilma Quesada Martínez: Diputada a la Asamblea Nacional Constituyente de 1982.
Diputada al Congreso Nacional. 1982-1986.
Diputada al Congreso Nacional 1998-2002.
Secretaría Privada con rango de ministra del presidente Roberto Micheletti Baín 2009 a febrero 2010.
Presidenta de la Comisión Interamericana de Mujeres en Representación de Honduras con Sede en Washington D.C.
Candidata a diputada al Parlamento Centroamericano en las elecciones practicadas el 24 de noviembre del 2013.
Fermina Puerto Oseguera: Viceministra de la Secretaría de CELAC en el gobierno nacionalista del licenciado Porfirio Lobo Sosa 2012-2014.
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lunes, 24 de marzo de 2014
Entrevista a Jorge Zelaya Munguia
¡ME VOY EN BUENA LID! por : Rafael Lazzari (Diario La Tribuna)
Un “moyolito” nacido en Palo Verde, campo bananero de Olanchito, en 1973, a los 11 años agarró una bolsa con algunas pocas pertenencias y buscó la forma de llegar a San Pedro Sula.
La “picazón” de lengua por la narrativa del fútbol y la locución lo orilló a buscar al “jefe de jefes” de Radio Norte, Octavio “Cacho” Zepeda, tan popular como el también fallecido, Diógenes Cruz García (de HRN), en busca de una oportunidad de aprendizaje y posterior plaza en la “Norte”.
A esa edad era un “pollito”, que de poco o nada serviría a “Cacho”. No se sabe qué hizo, pero sobrevivió un año en la antes llamada ciudad de Los Laureles y se regresó a su aldea.
Pero este negrito tenía en la mente triunfar en algo, porque a los 16 años, ya enamorado de Zenia su novia decide volver al Valle de Sula, esta vez aparte de su admiración por las estaciones radiales, quería triunfar en el fútbol.
Llega al club deportivo España (hoy con el “Real”) y como también soñaba hasta despierto con su novia Zenia, aprovechó que en el primer juego de prueba lo dejaron en la banca; pretexto que antepuso para agarrar camino otra vez para Palo Verde, ¡qué amor!
En Olanchito se pone a estudiar: quería ser periodista, luego continúa sus estudios en San Pedro sula, logró trabajar en la “Norte”, ya se sabe con quién y relativamente logra su anhelo, ya el morenito agarra valor y “vuela” a la capital, deseando conseguir un trabajo y continuar sus estudios ya en “grandes ligas”, en la Universidad.
Su llegada a su admirada Tegucigalpa no fue de soplar y hacer botellas, mientras conocía a algunos “panas”, tuvo que “instalarse” en las “cómodas” bancas del Parque Central, donde conoció también la estatua del general Morazán y a su caballo. Ahí dormía en su improvisada cama de piedra…
Jorge Zelaya Munguía, hombre de fe, de perseverancia y fortaleza pero como todo indito se aventó a la gran ciudad ¡y triunfó!
Lo demás en torno a su figura ya se conoce y que también después de haber pasado por Radio América y haciéndose otro salario laborando en deportes de La Tribuna; posteriormente la HRN, Radio Reloj y da el gran salto (alto) hacia la pantalla chica en Canal 5, donde se hizo figura del periodismo televisivo, sin maquillaje, pero con energía y responsabilidad.
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domingo, 26 de enero de 2014
Fallece el periodista olanchitense Jorge Figueroa Rush
El veterano periodista Jorge Figueroa Rush partió hace ocho días, hacia lo ignoto, a su última morada, dejando una huella muy marcada en el periodismo nacional y una honda pena entre sus familiares, amigos y colegas.
Los mejores años de Figueroa Rush fueron entre los años 50 y 80 del siglo pasado, tiempo durante el que trabajó para importantes medios como el ya desaparecido diario “El Cronista”, Radio Comayagüela, Radio América y lo que fue la Secretaría de Cultura, Turismo e Información, en Tegucigalpa.
Sus inicios en la radio fueron en San Pedro Sula, adonde llegó desde su natal Olanchito para estudiar secundaria.
En otra etapa de su vida, en Tegucigalpa también trabajó como periodista en la Corte Suprema de Justicia.
Un cáncer de esófago le arrebató la vida a Figueroa Rush, de 79 años, el sábado de la semana pasada aquí en Tegucigalpa.
A este hombre, que hablaba y escribía muy bien el inglés, que era muy campechano y un locutor con una voz radiofónica bien educada, lo conocimos a inicios de los años 60 cuando él trabajaba en “El Cronista”, cuyo edificio se localizaba donde funciona la Farmacia Villeda Morales.
El encuentro con Figueroa Rush se dio en uno de los bares céntricos famosos que tenía Tegucigalpa, el que también frecuentaban otros colegas suyos como Ramón Amaya Amador, el mismo novelista autor de “Prisión Verde”, Armando Zelaya (“Chilillo”), quien también era poeta y llegó hasta capitán de Aviación en la Fuerza Aérea Hondureña, y Ventura Ramos, entre otros de los que nos acordamos.
Jorge era el más joven de los colegas suyos que hemos mencionado, pero ya “embadurnaba” cuartillas de tinta en “El Cronista”.
A los pocos años volvimos a encontrarnos con Figueroa Rush para recordar a Amaya Amador, quien también era de Olanchito, Yoro, y recién había muerto en un accidente aéreo en la antigua Checoslovaquia en noviembre de 1966, siendo joven, a los 50 años.
Uno de los sitios en el que coincidimos con aquellos buenos periodistas era la cafetería Duncan Mayan.
De Figueroa Rush también recordamos cuando estuvo como jefe de prensa de Radio América, teniendo como subjefe a Armando Zelaya, a quien le hacían bromas porque era medio tartamudo.
A propósito de Armando Zelaya, en las reuniones de amigos era genial contando chistes “blancos” y “colorados”. Le gustaba declamar poemas de Pablo Neruda, con la virtud de que en ese tipo de manifestaciones suyas no tartamudeaba.
Durante la guerra entre Honduras y El Salvador, en julio de 1969, Jorge Figueroa Rush estuvo cubriendo como periodista desde el frente sur, en el sector de La Arada, donde el principal destacamento militar lo comandaba el ya fallecido Policarpo Paz García, otrora exjefe de Estado.
Otros periodistas de aquellos años estuvieron en Valle y Ocotepeque cubriendo parte de la mal llamada “Guerra del fútbol”, como la bautizó un famoso corresponsal polaco, que también ya murió.
De esos comunicadores hondureños recordamos a Manuel Gamero, quien entonces trabajaba con el diario “La Prensa”, medio impreso que era la envidia de los capitalinos “El Día” y “El Cronista”, porque era el único que se imprimía en el viejo sistema offset, pero que entonces era la novedad en el periodismo.
Gamero, por cierto, fue llevado detenido a El Salvador con el camarógrafo de cine Oscar Asfura, quien era el dueño de Cine Foto Asfura, en el centro de Tegucigalpa, a pocos metros de Larach y Compañía, sobre la Avenida Cervantes, para más señas.
Hubo algunos reporteros, como Roberto Gutiérrez Minera y Norman Serrano Miralda, ambos ya fallecidos, que estuvieron más tiempo que otros, mientras que Jonathan Roussel Toledo era el que a diario iba desde Tegucigalpa a recoger en una avioneta los rollos de película en 16 milímetros, en blanco y negro, que se filmaban de la guerra.
Con lo pequeña que hasta hace unos pocos años era Tegucigalpa, resulta que volvimos a encontrarnos, frente al Banco Central, con Jorge Figueroa Rush y Armando Zelaya. “Venimos de comer y tomarnos un octavo en el Guadalajara”, dijo Armando, mientras que Jorge nos comentó que estaban trabajando con Efraím González en la Secretaría de Cultura, Turismo e Información, en aquel entonces mejor conocida como el “Miniculitu”.
Esa cartera entonces tenía sus oficinas en la antigua Casa Presidencial y entre otros de aquellos periodistas ahí también trabajaban Guillermo Pagán Solórzano y Miguel Rafael Zavala, ambos ya fallecidos.
En otras entregas recordaremos otras cosas de las que nos acordamos de algunos periodistas de la vieja guardia, de los que muchos se le adelantaron a Figueroa Rush.
Es una lástima que las nuevas generaciones de periodistas en su mayoría no conozcan a los de la vieja guardia, quienes también han caído en el imperdonable error de no haber escrito algo de sus memorias.
La historia del periodismo hondureño no está completa porque los periodistas mayores no se han preocupado por escribirla, por eso es que cuando alguno de ellos fallece, a veces los nuevos reporteros les cambian el nombre o un apellido y escriben cosas inexactas.
A lo mejor por ser fin de semana, de Figueroa Rush pocos se enteraron que murió el pasado 18 de enero y fue sepultado el domingo 19. Que descanse en paz y que su familia encuentre en la resignación el abrazo que mitigue la pena de su ausencia. ¡Hasta luego “George” o Don Jorge!, como le decían muchos de sus amigos.
Fuente : diario La Tribuna
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Los mejores años de Figueroa Rush fueron entre los años 50 y 80 del siglo pasado, tiempo durante el que trabajó para importantes medios como el ya desaparecido diario “El Cronista”, Radio Comayagüela, Radio América y lo que fue la Secretaría de Cultura, Turismo e Información, en Tegucigalpa.
Sus inicios en la radio fueron en San Pedro Sula, adonde llegó desde su natal Olanchito para estudiar secundaria.
En otra etapa de su vida, en Tegucigalpa también trabajó como periodista en la Corte Suprema de Justicia.
Un cáncer de esófago le arrebató la vida a Figueroa Rush, de 79 años, el sábado de la semana pasada aquí en Tegucigalpa.
A este hombre, que hablaba y escribía muy bien el inglés, que era muy campechano y un locutor con una voz radiofónica bien educada, lo conocimos a inicios de los años 60 cuando él trabajaba en “El Cronista”, cuyo edificio se localizaba donde funciona la Farmacia Villeda Morales.
El encuentro con Figueroa Rush se dio en uno de los bares céntricos famosos que tenía Tegucigalpa, el que también frecuentaban otros colegas suyos como Ramón Amaya Amador, el mismo novelista autor de “Prisión Verde”, Armando Zelaya (“Chilillo”), quien también era poeta y llegó hasta capitán de Aviación en la Fuerza Aérea Hondureña, y Ventura Ramos, entre otros de los que nos acordamos.
Jorge era el más joven de los colegas suyos que hemos mencionado, pero ya “embadurnaba” cuartillas de tinta en “El Cronista”.
A los pocos años volvimos a encontrarnos con Figueroa Rush para recordar a Amaya Amador, quien también era de Olanchito, Yoro, y recién había muerto en un accidente aéreo en la antigua Checoslovaquia en noviembre de 1966, siendo joven, a los 50 años.
Uno de los sitios en el que coincidimos con aquellos buenos periodistas era la cafetería Duncan Mayan.
De Figueroa Rush también recordamos cuando estuvo como jefe de prensa de Radio América, teniendo como subjefe a Armando Zelaya, a quien le hacían bromas porque era medio tartamudo.
A propósito de Armando Zelaya, en las reuniones de amigos era genial contando chistes “blancos” y “colorados”. Le gustaba declamar poemas de Pablo Neruda, con la virtud de que en ese tipo de manifestaciones suyas no tartamudeaba.
Durante la guerra entre Honduras y El Salvador, en julio de 1969, Jorge Figueroa Rush estuvo cubriendo como periodista desde el frente sur, en el sector de La Arada, donde el principal destacamento militar lo comandaba el ya fallecido Policarpo Paz García, otrora exjefe de Estado.
Otros periodistas de aquellos años estuvieron en Valle y Ocotepeque cubriendo parte de la mal llamada “Guerra del fútbol”, como la bautizó un famoso corresponsal polaco, que también ya murió.
De esos comunicadores hondureños recordamos a Manuel Gamero, quien entonces trabajaba con el diario “La Prensa”, medio impreso que era la envidia de los capitalinos “El Día” y “El Cronista”, porque era el único que se imprimía en el viejo sistema offset, pero que entonces era la novedad en el periodismo.
Gamero, por cierto, fue llevado detenido a El Salvador con el camarógrafo de cine Oscar Asfura, quien era el dueño de Cine Foto Asfura, en el centro de Tegucigalpa, a pocos metros de Larach y Compañía, sobre la Avenida Cervantes, para más señas.
Hubo algunos reporteros, como Roberto Gutiérrez Minera y Norman Serrano Miralda, ambos ya fallecidos, que estuvieron más tiempo que otros, mientras que Jonathan Roussel Toledo era el que a diario iba desde Tegucigalpa a recoger en una avioneta los rollos de película en 16 milímetros, en blanco y negro, que se filmaban de la guerra.
Con lo pequeña que hasta hace unos pocos años era Tegucigalpa, resulta que volvimos a encontrarnos, frente al Banco Central, con Jorge Figueroa Rush y Armando Zelaya. “Venimos de comer y tomarnos un octavo en el Guadalajara”, dijo Armando, mientras que Jorge nos comentó que estaban trabajando con Efraím González en la Secretaría de Cultura, Turismo e Información, en aquel entonces mejor conocida como el “Miniculitu”.
Esa cartera entonces tenía sus oficinas en la antigua Casa Presidencial y entre otros de aquellos periodistas ahí también trabajaban Guillermo Pagán Solórzano y Miguel Rafael Zavala, ambos ya fallecidos.
En otras entregas recordaremos otras cosas de las que nos acordamos de algunos periodistas de la vieja guardia, de los que muchos se le adelantaron a Figueroa Rush.
Es una lástima que las nuevas generaciones de periodistas en su mayoría no conozcan a los de la vieja guardia, quienes también han caído en el imperdonable error de no haber escrito algo de sus memorias.
La historia del periodismo hondureño no está completa porque los periodistas mayores no se han preocupado por escribirla, por eso es que cuando alguno de ellos fallece, a veces los nuevos reporteros les cambian el nombre o un apellido y escriben cosas inexactas.
A lo mejor por ser fin de semana, de Figueroa Rush pocos se enteraron que murió el pasado 18 de enero y fue sepultado el domingo 19. Que descanse en paz y que su familia encuentre en la resignación el abrazo que mitigue la pena de su ausencia. ¡Hasta luego “George” o Don Jorge!, como le decían muchos de sus amigos.
Fuente : diario La Tribuna
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sábado, 10 de agosto de 2013
En defensa de la Libertad
Por : Juan Ramon Martinez
Siento que he nacido, como otros muchos, para el goce de la libertad. En el seno de mi hogar, mis padres respetaron mi dignidad. Y me enseñaron, desde elementales ejemplos, el camino hacia la práctica de la libertad. En el Instituto Mejía de Olanchito, Joaquín Reyes Figueroa, Jesús Medina Nolasco, Modesto Herrera y Lisandro Quezada, me anticiparon que, sin libertad no había posibilidad alguna para la existencia auténtica. Al final de la escuela primaria, ya había optado por la libertad, basada en el rechazo a cualquier forma de autoritarismo. La dictadura cariísta me parecía entonces; y ahora mucho más, una aberración.
La huelga de los trabajadores bananeros en 1954, Villeda Morales y Enrique Ortez Pinel, me hicieron sentir que solo en libertad era posible la existencia auténtica. Y que su ejercicio era factible en una democracia de iguales, en la que los gobernantes estarían limitados por el ejercicio electoral y el control político, que el imperio de la ley sería el norte orientador; y que la defensa de los derechos individuales, se convertiría en una tarea obligatoria.
Pero con absoluta prescindencia de la intervención foránea, viniera de donde viniera. Tanto de Estados Unidos, la Unión Soviética, China, Cuba, Brasil o Nicaragua.
Cuando estudié historia, descubrí que el país y su pueblo, han sido víctimas de la intervención de los caudillos de los alrededores que, en el fondo nos menosprecian y nos consideran incapaces de determinar nuestro propio modelo de vida, de trabajo y de ilusiones compartidas.
Y que su intervención en nuestras cosas había sido, facilitada, estimulada y apoyada por la colaboración irresponsable de algunos compatriotas que no pudiendo vivir de pie, fuera del gozo irresponsable del poder, entregan la paz y la tranquilidad de la ciudadanía. Barrios nos impuso y nos “corrió” a Marco Aurelio Soto. José Santos Zelaya impuso a Policarpo Bonilla y su “revolución” liberal. Anastasio Somoza pretendió derribar a Villeda Morales, para evitar la devolución de las tierras de La Mosquitia.
En el 2009, muchos gobernantes y embajadores, pretendieron impedirnos que le aplicáramos la ley a un gobernante que perdió los estribos. Y pasó por alto sus obligaciones de respetar la libertad de todos. Gracias a Michelleti y a su coraje, que se puso de pie como ningún otro gobernante lo ha hecho en el pasado, pudimos darle aliento a los esfuerzos de Lobo Sosa para reconciliarnos. Y, por lo menos, hacer entender a los esclavos de los extranjeros, que había que pasar por la prueba de las urnas los derechos para disputar cívicamente las diferencias. Y que no es obligatorio en la vida democrática, pensar todos lo mismo de todo.
Por supuesto, nos hace falta mucho para asegurar el ejercicio de la libertad y la defensa de la independencia de la nación. Pero lo que no tenemos, lo buscaremos como lo han hecho otros. Los de ahora, los de mañana y los de pasado mañana. Sin la abusiva intervención de embajadores irrespetuosos, académicos subordinados a la donaciones de los que quieren usarnos como conejillos para probar sus teorías; y de los “patriotas” que no pudiendo hacer desórdenes en sus sociedades herméticamente blindadas, nos han echado el ojo para manipularnos, bajo el expediente que tienen que vigilar nuestros procesos electorales, cuando ellos no nos permiten ni siquiera que les veamos a los ojos directamente.
Tengo muchos defectos. Como todos los demás hondureños. Pero quiero usar la palabra de un “paisano” de Olanchito, a quien le oí decir recientemente que, “por aquí -se refería a nuestra querida ciudad- había pasado el honor y la dignidad. Y que se habían quedado allá, definitivamente”. Los hondureños tenemos una libertad, un orgullo, un gozo singular, que debemos defender. Ante los que nos quieran irrespetar; e imponer modelos que no aceptamos, porque nos quitan la libertad. Incluso para equivocarnos.
Y eso no se lo permitiremos a nadie. Porque cuando la entregamos, enajenamos la posibilidad para hacer una nación a la medida de nuestros sueños y capacidades. Porque nadie quiere, que vengan desde el sur o del norte a imponernos caudillos irresponsables, dictadorzuelos, ahijados de Carías Andino, como gobernantes. No y no. Primero la muerte, antes que la esclavitud. Sin libertad, la vida carece de sentido. Es lo que he aprendido y me ha servido para vivir orgullosamente. Sin miedo, erguido; y sin dañar a nadie.
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Siento que he nacido, como otros muchos, para el goce de la libertad. En el seno de mi hogar, mis padres respetaron mi dignidad. Y me enseñaron, desde elementales ejemplos, el camino hacia la práctica de la libertad. En el Instituto Mejía de Olanchito, Joaquín Reyes Figueroa, Jesús Medina Nolasco, Modesto Herrera y Lisandro Quezada, me anticiparon que, sin libertad no había posibilidad alguna para la existencia auténtica. Al final de la escuela primaria, ya había optado por la libertad, basada en el rechazo a cualquier forma de autoritarismo. La dictadura cariísta me parecía entonces; y ahora mucho más, una aberración.
La huelga de los trabajadores bananeros en 1954, Villeda Morales y Enrique Ortez Pinel, me hicieron sentir que solo en libertad era posible la existencia auténtica. Y que su ejercicio era factible en una democracia de iguales, en la que los gobernantes estarían limitados por el ejercicio electoral y el control político, que el imperio de la ley sería el norte orientador; y que la defensa de los derechos individuales, se convertiría en una tarea obligatoria.
Pero con absoluta prescindencia de la intervención foránea, viniera de donde viniera. Tanto de Estados Unidos, la Unión Soviética, China, Cuba, Brasil o Nicaragua.
Cuando estudié historia, descubrí que el país y su pueblo, han sido víctimas de la intervención de los caudillos de los alrededores que, en el fondo nos menosprecian y nos consideran incapaces de determinar nuestro propio modelo de vida, de trabajo y de ilusiones compartidas.
Y que su intervención en nuestras cosas había sido, facilitada, estimulada y apoyada por la colaboración irresponsable de algunos compatriotas que no pudiendo vivir de pie, fuera del gozo irresponsable del poder, entregan la paz y la tranquilidad de la ciudadanía. Barrios nos impuso y nos “corrió” a Marco Aurelio Soto. José Santos Zelaya impuso a Policarpo Bonilla y su “revolución” liberal. Anastasio Somoza pretendió derribar a Villeda Morales, para evitar la devolución de las tierras de La Mosquitia.
En el 2009, muchos gobernantes y embajadores, pretendieron impedirnos que le aplicáramos la ley a un gobernante que perdió los estribos. Y pasó por alto sus obligaciones de respetar la libertad de todos. Gracias a Michelleti y a su coraje, que se puso de pie como ningún otro gobernante lo ha hecho en el pasado, pudimos darle aliento a los esfuerzos de Lobo Sosa para reconciliarnos. Y, por lo menos, hacer entender a los esclavos de los extranjeros, que había que pasar por la prueba de las urnas los derechos para disputar cívicamente las diferencias. Y que no es obligatorio en la vida democrática, pensar todos lo mismo de todo.
Por supuesto, nos hace falta mucho para asegurar el ejercicio de la libertad y la defensa de la independencia de la nación. Pero lo que no tenemos, lo buscaremos como lo han hecho otros. Los de ahora, los de mañana y los de pasado mañana. Sin la abusiva intervención de embajadores irrespetuosos, académicos subordinados a la donaciones de los que quieren usarnos como conejillos para probar sus teorías; y de los “patriotas” que no pudiendo hacer desórdenes en sus sociedades herméticamente blindadas, nos han echado el ojo para manipularnos, bajo el expediente que tienen que vigilar nuestros procesos electorales, cuando ellos no nos permiten ni siquiera que les veamos a los ojos directamente.
Tengo muchos defectos. Como todos los demás hondureños. Pero quiero usar la palabra de un “paisano” de Olanchito, a quien le oí decir recientemente que, “por aquí -se refería a nuestra querida ciudad- había pasado el honor y la dignidad. Y que se habían quedado allá, definitivamente”. Los hondureños tenemos una libertad, un orgullo, un gozo singular, que debemos defender. Ante los que nos quieran irrespetar; e imponer modelos que no aceptamos, porque nos quitan la libertad. Incluso para equivocarnos.
Y eso no se lo permitiremos a nadie. Porque cuando la entregamos, enajenamos la posibilidad para hacer una nación a la medida de nuestros sueños y capacidades. Porque nadie quiere, que vengan desde el sur o del norte a imponernos caudillos irresponsables, dictadorzuelos, ahijados de Carías Andino, como gobernantes. No y no. Primero la muerte, antes que la esclavitud. Sin libertad, la vida carece de sentido. Es lo que he aprendido y me ha servido para vivir orgullosamente. Sin miedo, erguido; y sin dañar a nadie.
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miércoles, 14 de diciembre de 2011
Landaverde, infalible aliado de los buenos
Por : Mario Berrios
“¡Ese libro está buenísimo, tírese otro!”, fue el saludo y las primeras palabras de Alfredo Landaverde cuando nos conocimos. Fue en el 2007, entonces él acababa de leer una mis obras literarias y se había tomado el costo de contactarme, deseaba compartir experiencias. Reunidos en el supermercado frente al hospital San Felipe, me impresionó su trato cortés y jovial, así como sus reflexiones sesudas sobre el panorama nacional, en particular los temas acerca de la narcoactividad y los policías, jueces y fiscales corruptos, ¡tenía una claridad mental envidiable!
—Fírmeme este libro —me dijo luego del saludo.
—Es un honor —le respondí.
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“¡Ese libro está buenísimo, tírese otro!”, fue el saludo y las primeras palabras de Alfredo Landaverde cuando nos conocimos. Fue en el 2007, entonces él acababa de leer una mis obras literarias y se había tomado el costo de contactarme, deseaba compartir experiencias. Reunidos en el supermercado frente al hospital San Felipe, me impresionó su trato cortés y jovial, así como sus reflexiones sesudas sobre el panorama nacional, en particular los temas acerca de la narcoactividad y los policías, jueces y fiscales corruptos, ¡tenía una claridad mental envidiable!
—Fírmeme este libro —me dijo luego del saludo.
—Es un honor —le respondí.
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miércoles, 29 de junio de 2011
Mel en su laberinto
Written by Galel HerreraSaturday, 25 June 2011 14:11
La puerta de entrada a la casona de Tres Caminos aún conserva las perforaciones de la arremetida golpista.
-No fueron dos o tres balazos, me confesó un viejo militar de lentes oscuros apostado a un costado del maltrecho portón negro del entonces presidente de Honduras, al tiempo que sentenció con un disciplinado murmullo marcial -las ráfagas siempre es difícil contarlas… es más fácil contar los muertos.
Su sonrisa final, coloreó de grises el oscuro laberinto que me llevaría a mi desencuentro con Zelaya.
Debo reconocer que no fue fácil llegar hasta mi destino. Las Guaruras con rostros adiestrados en el extraño arte de parecer bestias, me contuvieron por largo rato, mientras registraban celosamente cada una de mis ideas.
domingo, 12 de junio de 2011
La promesa constitucional
Por :Dionisio Romero Narváez
Cuando un ciudadano, ungido por la voluntad popular o por nombramiento legal, llega al desempeño de un cargo público y presta la PROMESA CONSTITUCIONAL, no sólo compromete su palabra y su honor, sino que contrae seria responsabilidad ante las leyes de la Nación y ante el supremo tribunal de la conciencia pública.
Y si el respeto a la palabra empeñada en la virtud característica de la entereza moral del hombre, qué significación más alta puede tener que en la promesa solemne que un ciudadano hace a la patria?
Cuando un ciudadano, ungido por la voluntad popular o por nombramiento legal, llega al desempeño de un cargo público y presta la PROMESA CONSTITUCIONAL, no sólo compromete su palabra y su honor, sino que contrae seria responsabilidad ante las leyes de la Nación y ante el supremo tribunal de la conciencia pública.
Y si el respeto a la palabra empeñada en la virtud característica de la entereza moral del hombre, qué significación más alta puede tener que en la promesa solemne que un ciudadano hace a la patria?
martes, 24 de mayo de 2011
Los Corresponsales
Por: Wilfredo Mayorga Alonzo
Casi hasta la mitad del siglo pasado, el telégrafo era el medio más expedito para comunicarse con la capital y el resto de la nación. Era también la vía más ocupada por los periódicos para recibir información general de la república.
Se editaban en Tegucigalpa los diarios El Cronista, El Día, La Época, El Pueblo y El Nacional. En San Pedro Sula, imprimían el diario gubernamental Correo del Norte en los talleres donde por varios años se editó el Diario Comercial financiado por la United Fruit Company. En la misma ciudad circulaba otro periódico de don Vidal Mejía, algunos semanarios y revistas.
Casi hasta la mitad del siglo pasado, el telégrafo era el medio más expedito para comunicarse con la capital y el resto de la nación. Era también la vía más ocupada por los periódicos para recibir información general de la república.
Se editaban en Tegucigalpa los diarios El Cronista, El Día, La Época, El Pueblo y El Nacional. En San Pedro Sula, imprimían el diario gubernamental Correo del Norte en los talleres donde por varios años se editó el Diario Comercial financiado por la United Fruit Company. En la misma ciudad circulaba otro periódico de don Vidal Mejía, algunos semanarios y revistas.
viernes, 11 de marzo de 2011
Muralismo en San Pedro Sula por : Mario Berrios
Sorprendido, me estacioné abajo del puente del bulevar circunvalación, cerca del parque Benito Juárez, ruta hacia el hospital Mario Catarino Rivas. Allí estaba un grupo de jóvenes pintando un mural. No me sorprendió —al preguntar— que los impulsores de ese proyecto fueran dos connotados pintores nacionales, Pito Pérez y Antonio Vinciguerra, ambos ya con buen kilometraje, tanto dentro del país como en EUA y Europa.
martes, 8 de marzo de 2011
Hasta pronto Miguel Pineda...Por : Armando Cerrato
La muerte implacable, infalible, siniestra e inefable, se llevó consigo el pasado 26 de febrero, al ex-compañero de estudios, cuitas y avatares diarios y por un tiempo en la labor periodística, amigo entrañable, buena persona y mejor ser humano: Miguel Ángel Pineda Rodríguez.
viernes, 7 de enero de 2011
En aras del periodismo
Por: Osman Guardado
En un mundo tan diverso y cambiante como el que nos circunda, infinidad de temas requieren nuestra constante atención y nos obliga a replantearnos incesantemente nuestra postura frente a ellos. Uno de estos temas de permanente interés es el de la misión del periodista en la sociedad, de sus tareas y responsabilidades.
Recientemente fui objeto de un reconocimiento por parte del Frente de Defensa Popular FREDEPO, reconocimiento que creo no merecer porque es nuestra obligación como periodista hablar siempre con la verdad al pueblo, pero me llamo la atención una frase que ha calado en mi, y que se plasma en el diploma que esta organización me atribuyo.
"BENDITOS SEAN LOS PERIODISTAS QUE SOLO SE ARRODILLAN A DIOS Y SE MANTIENEN FIRMES ANTE LOS HOMBRES". En la actualidad el periodismo ha dejado de ser una actividad noble, que busca la verdad, la justicia y honradez, para convertirse en un negocio mercantil que sirve a unos pocos y adormece al pueblo y no lo deja despertar.
Es una lástima la desinformación que existe en torno a lo que realizan las autoridades locales, es una pena que el pueblo no conozca a fondo todo lo que en sesiones de corporación hacen estos señores; En cierta ocasión alguien muy cercano al alcalde me decía "no nos interesa que el pueblo se entere de el aumento, lo que le debe interesar al pueblo es que con eso vamos a hacer obras", me desilusioné con aquella posición de aquel empleado municipal al tiempo que me consulte ¿qué está pasando?, ¿Porque los medios radiales y televisivos se han prestado a ese juego?, amigos, colegas con los que he compartido callados ante el interés de estos "señores", ¿A cambio de qué?.
Aquello que Gabriel García Márquez definió como "el mejor oficio del mundo" ¿En qué se ha convertido? o mejor dicho ¿En que lo hemos convertido?. Aun es tiempo.
Para García Márquez “el periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad... Nadie que no haya nacido para eso, y esté dispuesto a morir en eso, podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz...”
Con las anteriores reflexiones habría que sugerir a nuestros AMIGOS, COLEGAS Y COMPAÑEROS de medios preocuparse más por divulgar el heroísmo aquellos grandes periodistas del pasado, o el legado de muchos que nos antecedieron para fortalecer, promover y resaltar lo que García Márquez bien definió como “ el mejor oficio del mundo”, sobre todo en momentos en que el gremio está pasando por situaciones difíciles tanto económicas como sociales y políticas para cumplir, lo que continúa siendo la difícil y controversial misión del periodista.
En un mundo tan diverso y cambiante como el que nos circunda, infinidad de temas requieren nuestra constante atención y nos obliga a replantearnos incesantemente nuestra postura frente a ellos. Uno de estos temas de permanente interés es el de la misión del periodista en la sociedad, de sus tareas y responsabilidades.
Recientemente fui objeto de un reconocimiento por parte del Frente de Defensa Popular FREDEPO, reconocimiento que creo no merecer porque es nuestra obligación como periodista hablar siempre con la verdad al pueblo, pero me llamo la atención una frase que ha calado en mi, y que se plasma en el diploma que esta organización me atribuyo.
"BENDITOS SEAN LOS PERIODISTAS QUE SOLO SE ARRODILLAN A DIOS Y SE MANTIENEN FIRMES ANTE LOS HOMBRES". En la actualidad el periodismo ha dejado de ser una actividad noble, que busca la verdad, la justicia y honradez, para convertirse en un negocio mercantil que sirve a unos pocos y adormece al pueblo y no lo deja despertar.
Es una lástima la desinformación que existe en torno a lo que realizan las autoridades locales, es una pena que el pueblo no conozca a fondo todo lo que en sesiones de corporación hacen estos señores; En cierta ocasión alguien muy cercano al alcalde me decía "no nos interesa que el pueblo se entere de el aumento, lo que le debe interesar al pueblo es que con eso vamos a hacer obras", me desilusioné con aquella posición de aquel empleado municipal al tiempo que me consulte ¿qué está pasando?, ¿Porque los medios radiales y televisivos se han prestado a ese juego?, amigos, colegas con los que he compartido callados ante el interés de estos "señores", ¿A cambio de qué?.
Aquello que Gabriel García Márquez definió como "el mejor oficio del mundo" ¿En qué se ha convertido? o mejor dicho ¿En que lo hemos convertido?. Aun es tiempo.
Para García Márquez “el periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad... Nadie que no haya nacido para eso, y esté dispuesto a morir en eso, podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz...”
Con las anteriores reflexiones habría que sugerir a nuestros AMIGOS, COLEGAS Y COMPAÑEROS de medios preocuparse más por divulgar el heroísmo aquellos grandes periodistas del pasado, o el legado de muchos que nos antecedieron para fortalecer, promover y resaltar lo que García Márquez bien definió como “ el mejor oficio del mundo”, sobre todo en momentos en que el gremio está pasando por situaciones difíciles tanto económicas como sociales y políticas para cumplir, lo que continúa siendo la difícil y controversial misión del periodista.
martes, 9 de noviembre de 2010
Diario del Retorno; una crónica esencial de nuestro tiempo
Por : Nery Alexis Gaitán
El destacado analista político e historiador, Juan Ramón Martínez, ha escrito la obra, Diario del Retorno; lo ocurrido en Honduras, a partir del 28 de junio del 2009, que es la crónica del origen de la crisis y el entorno previo a la misma, así como de los últimos acontecimientos ocurridos en Honduras, que abarcan desde el 28 de junio de 2009 hasta el 27 de enero de 2010 cuando toma posesión del gobierno Porfirio Lobo Sosa.
Este libro, además de recoger el día a día los acontecimientos políticos y sociales de la crisis más intensa que ha vivido el pueblo hondureño, hace un análisis profundo de los motivos que originaron la crisis político-social; deja en evidencia las intenciones continuistas de Zelaya Rosales, su irrespeto a la ley y su justa cesación de la titularidad del Poder Ejecutivo; luego analiza con detenimiento el ataque de que fue objeto nuestro país, por parte de Hugo Chávez y los demás seguidores del llamado “Socialismo del Siglo XXI”; también analiza el papel de la OEA y de los Estados Unidos, entre otros sucesos.
La primera parte del libro hace un análisis sobre los antecedentes generales que dieron lugar a la crisis política; el papel que jugaron los partidos políticos; la aparición en la vida política nacional de Zelaya Rosales, sus antecedentes personales y luego su incapacidad para gobernar el país adecuadamente; asimismo su relación con Chávez, la adhesión a la Alba y el impacto en la clase media y los grupos de poder hondureños. Posteriormente analiza el Golpe de Estado que deseó perpetrar Zelaya desde el Estado mismo y los consiguientes ataques a la Constitución vigente y a las instituciones democráticas.
A continuación se detalla extensamente la crisis generada por Zelaya Rosales en su afán continuista y su propósito por cambiar el sistema democrático hondureño; entre otros aspectos se destacan los errores cometidos por Zelaya, su ilegalidad; incomprensión de la crisis económica; menosprecio a la clase política tradicional; la Cuarta Urna; el papel de Hugo Llorens; las Fuerzas Armadas y la obediencia a la ley; la Corte Suprema y su sobrevivencia, etc.
También se hace un análisis detallado sobre la OEA, una organización en crisis, la participación de José Miguel Insulza y su parcialidad hacia Zelaya siguiendo directrices de Hugo Chávez; la intervención del Departamento de Estado de los Estados Unidos y su papel en la crisis; así como la dilucidación de la Sucesión Presidencial en base a la Constitución de la República.
La segunda parte del libro analiza los acontecimientos previos al 28 de junio, los hechos que originaron los acontecimientos de ese crucial día para el rescate de la democracia hondureña, el fin del gobierno de Zelaya Rosales e inicia el recuento pormenorizado, el día a día de los hechos que se dieron a partir de la instauración del gobierno presidido por Roberto Micheletti Baín.
Aquí se recogen las acciones de todos los protagonistas de la crisis, desde el gobierno, la Resistencia, las manifestaciones populares a favor y en contra de la democracia, hasta la campaña internacional en contra de Honduras por gobiernos extranjeros y organismos internacionales; asimismo se hace un análisis pormenorizado de las acciones de Zelaya, desde sus intentos fallidos por ingresar al país hasta su encierro en la embajada de Brasil y posteriormente su salida a República Dominicana. También se analizan los acuerdos suscitados para la restauración de la paz y la tranquilidad y el proceso electoral como solución a la crisis política.
Es importante destacar que los acontecimientos suscitados, aparte de estar estructurados en un orden cronológico preciso, están analizados con una claridad y una seriedad propias de un acucioso analista que en todo momento tiene como horizonte el bienestar del país y de los hondureños. No sólo es un recuento de hechos, sino también un análisis completo de toda la situación que se vivió en el país y del papel a favor y en contra que en la defensa de la democracia los hondureños tuvimos que afrontar por parte de la Comunidad Internacional, incluyendo una extensa campaña mediática financiada por líderes del Socialismo del Siglo XXI y demás compinches.
Este libro es un documento testimonial de incalculable valor porque recoge toda la información necesaria y la analiza adecuadamente para comprender los orígenes, y las consecuencias en la vida nacional, de la crisis política más intensa que ha vivido el pueblo hondureño a lo largo de su historia.
Asimismo se destaca la lucha incansable del pueblo hondureño en la defensa de la democracia, la Constitución y las leyes, y cómo le hizo frente a grupos y gobiernos interesados en avasallar su voluntad soberana. Este libro recoge la lucha cívica de un pueblo que le dio una lección al mundo al defender su sistema de vida democrático.
Diario del Retorno; lo ocurrido en Honduras, a partir del 28 de junio del 2009, es el recuento más preciso de la crisis política; es el análisis más completo que se ha elaborado; es el libro esencial para entender a un pueblo que por sobre todas las cosas ama la democracia como sistema de vida. Este libro debe ser leído por todos los que aman a Honduras y su democracia.
El destacado analista político e historiador, Juan Ramón Martínez, ha escrito la obra, Diario del Retorno; lo ocurrido en Honduras, a partir del 28 de junio del 2009, que es la crónica del origen de la crisis y el entorno previo a la misma, así como de los últimos acontecimientos ocurridos en Honduras, que abarcan desde el 28 de junio de 2009 hasta el 27 de enero de 2010 cuando toma posesión del gobierno Porfirio Lobo Sosa.
Este libro, además de recoger el día a día los acontecimientos políticos y sociales de la crisis más intensa que ha vivido el pueblo hondureño, hace un análisis profundo de los motivos que originaron la crisis político-social; deja en evidencia las intenciones continuistas de Zelaya Rosales, su irrespeto a la ley y su justa cesación de la titularidad del Poder Ejecutivo; luego analiza con detenimiento el ataque de que fue objeto nuestro país, por parte de Hugo Chávez y los demás seguidores del llamado “Socialismo del Siglo XXI”; también analiza el papel de la OEA y de los Estados Unidos, entre otros sucesos.
La primera parte del libro hace un análisis sobre los antecedentes generales que dieron lugar a la crisis política; el papel que jugaron los partidos políticos; la aparición en la vida política nacional de Zelaya Rosales, sus antecedentes personales y luego su incapacidad para gobernar el país adecuadamente; asimismo su relación con Chávez, la adhesión a la Alba y el impacto en la clase media y los grupos de poder hondureños. Posteriormente analiza el Golpe de Estado que deseó perpetrar Zelaya desde el Estado mismo y los consiguientes ataques a la Constitución vigente y a las instituciones democráticas.
A continuación se detalla extensamente la crisis generada por Zelaya Rosales en su afán continuista y su propósito por cambiar el sistema democrático hondureño; entre otros aspectos se destacan los errores cometidos por Zelaya, su ilegalidad; incomprensión de la crisis económica; menosprecio a la clase política tradicional; la Cuarta Urna; el papel de Hugo Llorens; las Fuerzas Armadas y la obediencia a la ley; la Corte Suprema y su sobrevivencia, etc.
También se hace un análisis detallado sobre la OEA, una organización en crisis, la participación de José Miguel Insulza y su parcialidad hacia Zelaya siguiendo directrices de Hugo Chávez; la intervención del Departamento de Estado de los Estados Unidos y su papel en la crisis; así como la dilucidación de la Sucesión Presidencial en base a la Constitución de la República.
La segunda parte del libro analiza los acontecimientos previos al 28 de junio, los hechos que originaron los acontecimientos de ese crucial día para el rescate de la democracia hondureña, el fin del gobierno de Zelaya Rosales e inicia el recuento pormenorizado, el día a día de los hechos que se dieron a partir de la instauración del gobierno presidido por Roberto Micheletti Baín.
Aquí se recogen las acciones de todos los protagonistas de la crisis, desde el gobierno, la Resistencia, las manifestaciones populares a favor y en contra de la democracia, hasta la campaña internacional en contra de Honduras por gobiernos extranjeros y organismos internacionales; asimismo se hace un análisis pormenorizado de las acciones de Zelaya, desde sus intentos fallidos por ingresar al país hasta su encierro en la embajada de Brasil y posteriormente su salida a República Dominicana. También se analizan los acuerdos suscitados para la restauración de la paz y la tranquilidad y el proceso electoral como solución a la crisis política.
Es importante destacar que los acontecimientos suscitados, aparte de estar estructurados en un orden cronológico preciso, están analizados con una claridad y una seriedad propias de un acucioso analista que en todo momento tiene como horizonte el bienestar del país y de los hondureños. No sólo es un recuento de hechos, sino también un análisis completo de toda la situación que se vivió en el país y del papel a favor y en contra que en la defensa de la democracia los hondureños tuvimos que afrontar por parte de la Comunidad Internacional, incluyendo una extensa campaña mediática financiada por líderes del Socialismo del Siglo XXI y demás compinches.
Este libro es un documento testimonial de incalculable valor porque recoge toda la información necesaria y la analiza adecuadamente para comprender los orígenes, y las consecuencias en la vida nacional, de la crisis política más intensa que ha vivido el pueblo hondureño a lo largo de su historia.
Asimismo se destaca la lucha incansable del pueblo hondureño en la defensa de la democracia, la Constitución y las leyes, y cómo le hizo frente a grupos y gobiernos interesados en avasallar su voluntad soberana. Este libro recoge la lucha cívica de un pueblo que le dio una lección al mundo al defender su sistema de vida democrático.
Diario del Retorno; lo ocurrido en Honduras, a partir del 28 de junio del 2009, es el recuento más preciso de la crisis política; es el análisis más completo que se ha elaborado; es el libro esencial para entender a un pueblo que por sobre todas las cosas ama la democracia como sistema de vida. Este libro debe ser leído por todos los que aman a Honduras y su democracia.
Diario del Retorno; una crónica esencial de nuestro tiempo
2010-11-09T23:48:00-06:00
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martes, 2 de noviembre de 2010
Luis Enrique Aguiluz (por Luis Alexis Ramos)
El uno de mayo de 1960, gracias a la iniciativa del empresario y farmacéutico don Manuel Pereira Cálix se inauguró, en Comayagua, Radio Valladolid, que fue la primera radio comercial cuyas ondas surcaron el espacio en nuestra antañona ciudad.
Una emisora modesta, de poca cobertura, pero que vino a darle un giro a la vida de nuestra localidad, para cuya población era algo sumamente novedoso, pues, fuera del contacto que se mantenía con HRN de Tegucigalpa, a través de sus noticiarios, radionovelas y programas cómicos, nunca se pensó que un día se tendría la oportunidad de contar en nuestro patio con un medio de comunicación electrónico.
Su director fue el polifacético Luis Enrique Aguiluz Arias, de raíces comayagüenses, hombre alegre, amigo de la broma y del chiste blanco, siempre jovial, con agilidad mental y la palabra oportuna a flor de labio, quien le imprimió a la radio el sello de su personalidad con una programación que incluía espacios musicales, programas cómicos, religiosos, de noticias y críticas, poemas, artistas locales, cómico-críticos y mucho más.
Tuvimos la oportunidad de formar parte de Radio Valladolid porque, junto con Eduardo Campos Fiallos, leíamos las noticias provenientes de Radio Vaticano en el programa católico que dirigía Fray Eduardo Palacios; y Luis Enrique, después de escucharnos, porque era permanente monitor de la radio, nos propuso trabajo en la emisora, con la siguiente advertencia: “Aquí no vas a ganar un gran sueldo, pero te vas a dar a conocer”. Y fue cierto, porque nuestra primera paga fue de diez lempiras al mes, pero allí iniciamos una larga carrera dentro de los medios de comunicación.
Así tuvimos la oportunidad de conocer la amplia gama de su vocación radial y artística: locutor de anuncios, presentador del espacio crítico “Aquí, el pueblo” cuyo contenido, en parte, era redactado por don Roberto Ruiz Romero; fue declamador romántico, actor, comediante, con su personaje “Colochín”, nombre, cuyo origen o significado nunca nos lo mencionó; pero que, hasta hace unos años, pudimos deducir por lo que Harry Quesada, nativo de Olanchito, nos dijo, y que el escritor Juan Ramón Martínez mencionó en un artículo dedicado a Luis Enrique, el “Colocho”.
Fue el personaje central del programa de crítica humorística “En la esquina de mi barrio”, como Don Antañón, un viejo cascarrabias que no le gustaba que le recordaran la edad, pero que daba cuenta de hechos lejanos y personas que muchos ya habían olvidado, y que, a quien le faltaba al respeto, le ofrecía “su Smith & Wesson, calibre largo, pavón azul y cacha de nácar”.
Hasta 1961, año en que Luis Enrique compró el equipo de Radio Valladolid al doctor Pereira y lo trasladó a Olanchito, donde lo instaló con el nombre de Radio Mercurio, estuvimos laborando en la radio, bajo la dirección de él, junto con Roberto Velásquez Núñez, Cruz Alonso Díaz, Angel Fernández, Manuel Benigno Medal, Carlos Edgardo Aguiluz y muchos más, como, el entonces teniente, Carlos Quesada Aguilar.
Así como fue en la radio, fue en su vida personal; en las horas de la noche de vez en cuando íbamos a su casa a jugar Monopolio, un juego casi desconocido en ese entonces, y que él nos enseñó a jugar; o a ver las películas que, con su cámara de 8 milímetros, había filmado con la participación de “actores” comayagüenses; veladas en las que su esposa, Ruth, nos atendía a cuerpo de rey.
Vivió varios años en Siguatepeque, siempre haciendo lo que más le gustaba: trabajar en radio, que era como una pasión; lo mismo hizo en Choluteca, donde incursionó también en la televisión; y no lo volvimos a ver, salvo esporádicamente, hasta que hace unos años regresó a Comayagua, cuando ya lo estaba asediando la enfermedad que, lamentablemente, lo hizo traspasar el umbral hacia la dimensión infinita.
Luis Enrique Aguiluz fue el amigo, el jefe, el compañero que todos los que tuvimos el honor de compartir espacio en la Radio Valladolid, lo llevaremos siempre en la mente y en el corazón, porque supo dar de sí todo lo que podía, especialmente su amistad sincera y su cariño fraterno.
Descanse en paz Luis Enrique Aguiluz Arias, pionero de la radiodifusión en Comayagua, y artista, en toda la magnitud de la palabra. Hasta luego, amigo y compañero.
Una emisora modesta, de poca cobertura, pero que vino a darle un giro a la vida de nuestra localidad, para cuya población era algo sumamente novedoso, pues, fuera del contacto que se mantenía con HRN de Tegucigalpa, a través de sus noticiarios, radionovelas y programas cómicos, nunca se pensó que un día se tendría la oportunidad de contar en nuestro patio con un medio de comunicación electrónico.
Su director fue el polifacético Luis Enrique Aguiluz Arias, de raíces comayagüenses, hombre alegre, amigo de la broma y del chiste blanco, siempre jovial, con agilidad mental y la palabra oportuna a flor de labio, quien le imprimió a la radio el sello de su personalidad con una programación que incluía espacios musicales, programas cómicos, religiosos, de noticias y críticas, poemas, artistas locales, cómico-críticos y mucho más.
Tuvimos la oportunidad de formar parte de Radio Valladolid porque, junto con Eduardo Campos Fiallos, leíamos las noticias provenientes de Radio Vaticano en el programa católico que dirigía Fray Eduardo Palacios; y Luis Enrique, después de escucharnos, porque era permanente monitor de la radio, nos propuso trabajo en la emisora, con la siguiente advertencia: “Aquí no vas a ganar un gran sueldo, pero te vas a dar a conocer”. Y fue cierto, porque nuestra primera paga fue de diez lempiras al mes, pero allí iniciamos una larga carrera dentro de los medios de comunicación.
Así tuvimos la oportunidad de conocer la amplia gama de su vocación radial y artística: locutor de anuncios, presentador del espacio crítico “Aquí, el pueblo” cuyo contenido, en parte, era redactado por don Roberto Ruiz Romero; fue declamador romántico, actor, comediante, con su personaje “Colochín”, nombre, cuyo origen o significado nunca nos lo mencionó; pero que, hasta hace unos años, pudimos deducir por lo que Harry Quesada, nativo de Olanchito, nos dijo, y que el escritor Juan Ramón Martínez mencionó en un artículo dedicado a Luis Enrique, el “Colocho”.
Fue el personaje central del programa de crítica humorística “En la esquina de mi barrio”, como Don Antañón, un viejo cascarrabias que no le gustaba que le recordaran la edad, pero que daba cuenta de hechos lejanos y personas que muchos ya habían olvidado, y que, a quien le faltaba al respeto, le ofrecía “su Smith & Wesson, calibre largo, pavón azul y cacha de nácar”.
Hasta 1961, año en que Luis Enrique compró el equipo de Radio Valladolid al doctor Pereira y lo trasladó a Olanchito, donde lo instaló con el nombre de Radio Mercurio, estuvimos laborando en la radio, bajo la dirección de él, junto con Roberto Velásquez Núñez, Cruz Alonso Díaz, Angel Fernández, Manuel Benigno Medal, Carlos Edgardo Aguiluz y muchos más, como, el entonces teniente, Carlos Quesada Aguilar.
Así como fue en la radio, fue en su vida personal; en las horas de la noche de vez en cuando íbamos a su casa a jugar Monopolio, un juego casi desconocido en ese entonces, y que él nos enseñó a jugar; o a ver las películas que, con su cámara de 8 milímetros, había filmado con la participación de “actores” comayagüenses; veladas en las que su esposa, Ruth, nos atendía a cuerpo de rey.
Vivió varios años en Siguatepeque, siempre haciendo lo que más le gustaba: trabajar en radio, que era como una pasión; lo mismo hizo en Choluteca, donde incursionó también en la televisión; y no lo volvimos a ver, salvo esporádicamente, hasta que hace unos años regresó a Comayagua, cuando ya lo estaba asediando la enfermedad que, lamentablemente, lo hizo traspasar el umbral hacia la dimensión infinita.
Luis Enrique Aguiluz fue el amigo, el jefe, el compañero que todos los que tuvimos el honor de compartir espacio en la Radio Valladolid, lo llevaremos siempre en la mente y en el corazón, porque supo dar de sí todo lo que podía, especialmente su amistad sincera y su cariño fraterno.
Descanse en paz Luis Enrique Aguiluz Arias, pionero de la radiodifusión en Comayagua, y artista, en toda la magnitud de la palabra. Hasta luego, amigo y compañero.
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lunes, 17 de mayo de 2010
¿Libertad de expresión en Honduras?
Por : Luis Zavala
En una plática de amigos abordamos el tema de la libertad de expresión y una de las preguntas “de gran calado” fue que si en Honduras había libertad de expresión. Todo salió a relucir por las constantes denuncias que se hacen en contra de Honduras por la intervención a los medios radiales y televisados y específicamente a Radio Globo, Cholusat Sur, Radio Uno, radio Progreso, algunos programas independientes en televisión y por el asesinato de periodistas.
Hubo quien afirmara que la intervención a esos medios era una medida necesaria porque dichos medios de comunicación opinan o dan lugar para que los ciudadanos opinen libremente expresando lo que piensan y siempre o casi siempre opinan de manera diferente a lo que dice el mandamás de turno. Entonces alguien le dijo: si por necesidad se elimina la libertad de un medio para informar ¿eso significa libertad de expresión o una negativa de la libertad? Bueno respondió el aludido, no puedo negar que eso elimina la libertad de expresión.
En la reunión intervino otra persona y manifestó que hay una libertad de expresión en los medios cuando muchos periodistas “y óigase bien –dijo- muchos periodistas, que no todos, pero sí muchos, la gran mayoría” hablan a favor del poder establecido. Cuando se convierten en propagandistas de los que manejan el presupuesto de una institución pública o privada; llámense estos alcaldes, diputados, presidentes o gerentes o propietarios de empresas privadas. En esos casos la libertad de expresión no tiene límites y los periodistas gozan de invitaciones a banquetes y de información privilegiada en contra de alguien al que hay que dispararle desde un micrófono. Bueno, lo de banquete es relativo, en algunos lugares puede ser un pastelito y una horchata y en otros puede ser carne asada, cerveza, whisky y regalos en general que incluye ceremonias de premiación por ser el mejor defensor del que maneja el poder y suelta el billete. La diferencia está en quien paga la mesa en ese momento y su cultura del convencimiento a esas almas en pena.
La plática se animó con la intervención anterior y generó una serie de razonamientos del grupo en el sentido que había medios de comunicación y periodistas que se podían clasificar de la siguiente manera:
1). Machaqueros. Que se conforman con un par de pesos y con el pastelito y la horchata pero que son como las moscas, que aunque se les espante siempre están haciendo acto de presencia. Estos periodistas son los más serviles y no tienen autoridad moral suficiente para beneficiar al mandamás. Si usted les niega lo que piden, lo declaran tacaño y lo atacan públicamente
2). Sicarios. Es una derivación del machaquero pero que exige una tarifa determinada por cumplir su tarea. Este periodista defiende el mandamás y ataca sin que se lo pidan al enemigo del poderoso. Se le dice sicario porque no tiene bandera y vive sirviendo al mejor postor. No obstante, sólo es frenado cuando los intereses que ataca afectan al poderoso que sirve o convencen a ese poderoso para que lo controle. 3). Intelectuales.
Generalmente columnistas de medios escritos, presentadores de televisión o de programas radiales que tienen títulos y una cultura general más cultivada, que cobran altas cantidades de dinero por llevar a una persona a disertar al medio y además, crean las condiciones para que se enfrenten a otros invitados escogidos por el que paga. Los tres casos, tienen algo en común: sólo les interesa recibir billete y cumplir un papel nefasto en contra de Honduras y sus ciudadanos. Son especialistas en desarrollar campañas mediáticas para hacerle creer a la ciudadanía que una mentira es cierta. Según tengo entendido ésta es una plaga que existe a nivel mundial. Unos con mayor habilidad que otros, pero en esencia son los mismos.
Entre tantas cosas que se dijeron, intervino una persona que se mantuvo callada durante todo el debate y dijo algo sorprendente: “… se puede creer que hay libertad de expresión porque un periodista dice lo que quiere o lo que le han dicho que diga, pero que decir de la gente del pueblo o de la ciudadanía en general que no es consultada por los medios para que emita su opinión por el simple hecho y muy significativo de no ser una fuente de billetes para los nunca satisfechos medios y periodistas “mercenarios”. O sea dijo alguien que libertad de expresión no es sólo que el periodista hable sino que el pueblo también… así es dijimos todos, si “los palmados” y la gente común y corriente no puede hablar, entonces en este país la libertad de expresión anda en pañales
En una plática de amigos abordamos el tema de la libertad de expresión y una de las preguntas “de gran calado” fue que si en Honduras había libertad de expresión. Todo salió a relucir por las constantes denuncias que se hacen en contra de Honduras por la intervención a los medios radiales y televisados y específicamente a Radio Globo, Cholusat Sur, Radio Uno, radio Progreso, algunos programas independientes en televisión y por el asesinato de periodistas.
Hubo quien afirmara que la intervención a esos medios era una medida necesaria porque dichos medios de comunicación opinan o dan lugar para que los ciudadanos opinen libremente expresando lo que piensan y siempre o casi siempre opinan de manera diferente a lo que dice el mandamás de turno. Entonces alguien le dijo: si por necesidad se elimina la libertad de un medio para informar ¿eso significa libertad de expresión o una negativa de la libertad? Bueno respondió el aludido, no puedo negar que eso elimina la libertad de expresión.
En la reunión intervino otra persona y manifestó que hay una libertad de expresión en los medios cuando muchos periodistas “y óigase bien –dijo- muchos periodistas, que no todos, pero sí muchos, la gran mayoría” hablan a favor del poder establecido. Cuando se convierten en propagandistas de los que manejan el presupuesto de una institución pública o privada; llámense estos alcaldes, diputados, presidentes o gerentes o propietarios de empresas privadas. En esos casos la libertad de expresión no tiene límites y los periodistas gozan de invitaciones a banquetes y de información privilegiada en contra de alguien al que hay que dispararle desde un micrófono. Bueno, lo de banquete es relativo, en algunos lugares puede ser un pastelito y una horchata y en otros puede ser carne asada, cerveza, whisky y regalos en general que incluye ceremonias de premiación por ser el mejor defensor del que maneja el poder y suelta el billete. La diferencia está en quien paga la mesa en ese momento y su cultura del convencimiento a esas almas en pena.
La plática se animó con la intervención anterior y generó una serie de razonamientos del grupo en el sentido que había medios de comunicación y periodistas que se podían clasificar de la siguiente manera:
1). Machaqueros. Que se conforman con un par de pesos y con el pastelito y la horchata pero que son como las moscas, que aunque se les espante siempre están haciendo acto de presencia. Estos periodistas son los más serviles y no tienen autoridad moral suficiente para beneficiar al mandamás. Si usted les niega lo que piden, lo declaran tacaño y lo atacan públicamente
2). Sicarios. Es una derivación del machaquero pero que exige una tarifa determinada por cumplir su tarea. Este periodista defiende el mandamás y ataca sin que se lo pidan al enemigo del poderoso. Se le dice sicario porque no tiene bandera y vive sirviendo al mejor postor. No obstante, sólo es frenado cuando los intereses que ataca afectan al poderoso que sirve o convencen a ese poderoso para que lo controle. 3). Intelectuales.
Generalmente columnistas de medios escritos, presentadores de televisión o de programas radiales que tienen títulos y una cultura general más cultivada, que cobran altas cantidades de dinero por llevar a una persona a disertar al medio y además, crean las condiciones para que se enfrenten a otros invitados escogidos por el que paga. Los tres casos, tienen algo en común: sólo les interesa recibir billete y cumplir un papel nefasto en contra de Honduras y sus ciudadanos. Son especialistas en desarrollar campañas mediáticas para hacerle creer a la ciudadanía que una mentira es cierta. Según tengo entendido ésta es una plaga que existe a nivel mundial. Unos con mayor habilidad que otros, pero en esencia son los mismos.
Entre tantas cosas que se dijeron, intervino una persona que se mantuvo callada durante todo el debate y dijo algo sorprendente: “… se puede creer que hay libertad de expresión porque un periodista dice lo que quiere o lo que le han dicho que diga, pero que decir de la gente del pueblo o de la ciudadanía en general que no es consultada por los medios para que emita su opinión por el simple hecho y muy significativo de no ser una fuente de billetes para los nunca satisfechos medios y periodistas “mercenarios”. O sea dijo alguien que libertad de expresión no es sólo que el periodista hable sino que el pueblo también… así es dijimos todos, si “los palmados” y la gente común y corriente no puede hablar, entonces en este país la libertad de expresión anda en pañales
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martes, 23 de marzo de 2010
Carretera Central

Ramon Romero-23 Marzo 2010
Por años los habitantes de la zona del valle arriba esperaron el pavimento de la carretera central, con esto llegara el desarrollo de este sector agrícola. Los que viven en un sueño de esperanza frustrada por los gobiernos de turno. Si desviar los fondos que se destinaron para la construcción de este tramo carretero fuera salir adelante en otro sector se diría que hay esperanzas de recuperar estos millones de dólares. Ahora con la visita de Miguel Pastor la esperanza nace de nuevo lo que tiene contenta a todas las partes que desean ver este proyecto finalizado. Quien sabe cuando ni como pero hay una sola razón para llevarlo acabo, y es justificada muchos dicen el dinero ya se lo repartieron mas de una vez ahora tienen el compromiso de pavimentar, y así vendrá todo lo que desean también incrementara la delincuencia. Ya que la velocidad subirá y el escape será mas fácil, también esta el tema de la protección del colibrí esto si es de importancia ya que se puede explotar como atractivo turístico. Pero primero se tiene que preparar a los habitantes de todo el sector donde esta el área protegida. Pero con un poco de voluntad prestada por cada uno de los habitantes todo saldrá avante, en la visita de Pastor ofreció mucho esperemos que cumpla como Olanchito deseamos que sea la mejor ciudad de Honduras, y que los ganaderos tengan un mejor acceso a sus propiedades esto será una forma directa de apoyo, pero también hay problemas cuando se desarrollan los pueblos la desproporcionada destrucción del medio ambiente únicamente por construcción de habitad humana pondría en riesgo la poco agua y las especies endémicas con que se cuenta y no digamos la flora y fauna del bosque seco tropical, cuando pase el pavimento todos desearan viajar por este sector y eso traerá beneficios económicos pero también desastres ecológicos. Pensemos antes de lo que se desea, dinero mucho dinero o cero agua y calor. Lo entendible lo entiende cualquiera pero lo que no se entiende es como trabajaran para proteger el medio ambiente si pasa el pavimento de la carretera central destruirán cerros para sacar material eso siempre pasa ya buscaron las zonas donde no se afectara mucho, ojo no estamos en contra pero si de parte de la vida y de lo que tenemos.
jueves, 18 de marzo de 2010
La Necesidad : ¡ ENTRENA !

Por Osman Guardado
La necesidad impulsa al hombre o a la mujer a tratar de ser mejores, a buscar nuevos retos que les permitan desarrollar funciones o actividades de las que se carece dentro de las comunidades…
Así se transforman los enfermeros en médicos; los ex-soldados o ex-policías en empresarios de la seguridad; los lecheros expertos en ganado; y otros profesionales de nivel medio abrazan el “periodismo” como medio de vida, aunque alguno que otro no tenga ni medio nivel…
He conocido periodistas natos, gente que se dedicó -desde su tierna juventud- al oficio de informar… he tenido el privilegio de conocer a algunos de estos señores de la información…
Me comentaba un amigo, que lo más importante para un comunicador (periodista o locutor) debe de ser: saber hablar; es inaceptable la retahíla de gazapos que utilizan en sus peroratas: “AIGAN” por querer decir HALLAN; “FUERENSEN” por FUESEN; “AVIOLADAS” por VIOLADAS; “HACEN DIAS” tratando de decir que HACE DIAS”; “RAMPLA” en lugar de RAMPA; propagando términos inadecuados e incorrectos que la audiencia escucha, asimila y ¡lo peor!... aprende.
Una de las primeras misiones de cualquier agrupación de personas dedicadas a comunicadores, debiese ser la capacitación interna sobre idioma y cultura para evitar aberraciones idiomáticas que propagan palabras.
Loor a los hombres y mujeres del micrófono, ellos son merecedores de que les rindamos el sombrero por su esfuerzo, entrega y valentía. Nuestro comentario sólo lo hacemos para inspirar a quienes dirigen estas asociaciones para que busquen la excelencia en sus miembros; no hay que dejar pasar desapercibido el hecho de que en nuestra sociedad: las personas de radio y televisión se convierten en ejemplo y guía de los pueblos… ¡educadores indirectos!
Repito: todos los hombres y mujeres, dedicados al entretenimiento o al periodismo en radio o televisión, son merecedores de mi profunda admiración, de mi más sincero respeto; pero ello no quita que ose a sugerirles que busquen un mayor grado de preparación personal, que a la final (y por el efecto multiplicador de las comunicaciones) nos beneficiará a todos… ¡van a crear una escuela a través de las ondas hertzianas!
Amigos: tómenlo por el lado amable, permítanme el abuso de sugerirle auto educarse, pedirles que sean aún mejores de lo que son para nuestro beneficio… el beneficio de todos los que vamos a aprender de ustedes… ¡siendo que las escuelas permanecen en huelga!
Deseo transmitir mi anticipado agradecimiento por aceptar este humilde comentario.
viernes, 26 de febrero de 2010
Un caso de la vida real
Nota: El amigo Periodista Jose Ramon Romero,corresponsal de Diario Tiempo,del programa televisivo "Abriendo Brecha" y presentador de noticias de Canal 23, me ha solicitado le publique esta historia de la vida real que le ocurrió a él y su familia.(El Editor)
Expediente 132979
Domingo 31 Enero 2010
Hora 10:30- Numero de expediente 132979 llegamos al hospital de área Dr. Aníbal Murillo Escobar buscando asistencia medica en la sala de maternidad, cuando llegamos vi unas mujeres esperando como es común en este centro hospitalario salio un medico mi esposa le dijo que si la podían atender revisar ya que no sentía normal el movimiento del bebe el Galeno dijo si viene a parir ya la atiendo si no espere allí, pues esperamos a eso de la 1:40pm salio el doctor de turno y en servio social y dijo mi mujer a el que si la revisaron el dijo que pasa ella contesto que sentía que el bebe no se movía normal, el galeno respondió vaya a comer talvez es que necesita comer algo, pues confiando en la palabra de el nos marchamos, puesto que también mi esposa tenia cita para el día siguiente Lunes 1 de Febrero en el centro de salud del centro debajo de la cotol tipo 10:00am recibí una llamada de ella y me sorprendió porque solo dijo necesito hablar con usted, yo andaba trabajando y pedí a mi compañero Nery Soto me prestara su moto amablemente me la presto, cuando vi la cara de mi esposa con lagrimas en los ojos supuse que pasaba algo con temor pregunte ¿Qué pasa? Respondió mi amada me dijo el doctor que el corazón del bebe no se escuchaba la remitió al hospital, de inmediato llamamos a un amigo taxista José Luís del taxi 0127 para que nos trasladara llegamos al hospital directamente me dirigía al director y le dije tengo un problema quiero hablar con usted, el respondió yo tengo muchos, dije yo pero el mió hay dos vidas de por medio pues el me atendió al escuchar eso, rápido le di la remisión y luego nos mando a maternidad alla llegamos y llamaron a mi esposa y le dijeron que tenia que hacerse un ultrasonido, pues fuimos hacer el ultrasonido y cuando le dieron el resultado nos dijeron que el niño estaba muerto bueno una niña eso fue el lunes como a las 11:00am después de eso la reviso la ginecóloga después de unos minutos llamaron a un familiar por supuesto yo entre nos reunimos con los de la sala, y preguntaron varias cosas la medico también pero antes de eso yo reconocí al que le dijo a mi esposa que se fuera a comer y le dije vos fuiste el que no me la atendió a mi esposa vos fuiste, por supuesto el se asusto pero yo no le haría daño pero si estaba encachinbado bueno paso eso y nos pregunto la doctora y ginecóloga que si quería que hiciéramos los procedimientos en la tarde noche a mi se me pararon los pelos y pregunte hay disponibilidad de todo a esa hora en el hospital ella me dijo que no como en todo el país, decimos con mi esposa que fuera el día martes en la mañana que le sacaran al bebe. Mi familia me apoyo bastante mi mama mi padrino, mis tíos y esposa todos y a mi esposa la mama la cuido mientras la ingresaban a operación les dijo tenia tanto miedo la noche del lunes porque ya no tenia confianza en el hospital me dormí como a eso de la 1:30am y peleando con el sueño.
Miren cuando pasa esto uno no sabe que hacer pero lo peor venia la ingresaron en sala de operaciones y llame a mi jefa en el canal para que me prestara una cámara para tomarle una foto a nuestra hija Jazmín Romero Orellana. Nosotros los de la familia estábamos como policía en el pasillo esperando buenas noticias, saben eso solo fue una parte del problema no se sabia que tipo de sangre era porque un examen decía A.P. y ellos le dijeron que era A.N. eso me preocupo porque si ocupábamos sangre estaba fregado a quien creer eso es fregado. Yo llore el día que me dijeron que jazmín estaba muerta me asuste también por Carla esto que les digo es real no invente nada lastimosamente mi esposa no puede contar lo que sintió, mientras esperaba me llamaban amigos y familiares. Bueno seguí esperando de las 10:20 a.m. del día Marte 2 de febrero hasta las 11:40 aproximado cuando me entregaron el cadáver de mi hija agarre fuerza para no hacer nada me pidieron un bote de vidrio para la placenta porque ellos sabían que los denunciaría formalmente yo también pregunte que si Carla mi esposa estaba bien me dijeron pero como confiar si no me atendieron el domingo como creer algo es fregado aquí, pero bueno solo les digo que la denuncia no es solo por mi, ya el bebe esta muerto y con todo lo que haga no lo resucitare pero lo único que quiero es que otras mujeres no pasen lo que paso mi esposa. Muchas mujeres han pasado por esto pero tienen miedo de denunciar a los medico de servicio social esto también circulara en Internet eso si queda claro el doctor que es medico en servicio social no atendió a mi esposa si la hubiera atendido y la bebe naciera muerta estaría tranquilo pero no la atendieron no la atendieron la denuncia la are y también les contare lo que mi esposa vivió en carne propia yo hablare con ella, y espero que ellas les cuente como fue, y a mi hija Ena Marina Romero Orellana de seis anos que preguntara por su hermanita que le decimos alguno de ustedes saben que deshiles a un niño cuando pregunta por su hermanita que esperaba para jugar con ella. La hermanita le puso Jazmín ella con 6 años le puso el nombre
José Ramón Romero
Pos data: no alego negligencia medica, solo que no atendieron a mi esposa. Si la hubieran atendido que hubiera pasado?
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