sábado, 12 de julio de 2014

El hombre que no dijo adiós (anónimo)

Este relato narra un caso real.Se han cambiado los nombres. (origen desconocido)
 Hace unos pocos meses, Juan desapareció sin dejar rastro. Salió de su casa al trabajo y nadie volvió a verlo. A su trabajo no llegó nunca.Juan era un hombre joven, no muy alto, de buena presencia, amable y servicial, lo que le permitía quedar bien con todo el mundo, especialmente con las mujeres. Por eso, su desaparición alarmó a sus vecinos de la aldea Carrizales, cerca de Jocón, Yoro. Al tercer día, su esposa puso la denuncia en la Dirección Nacional de Investigación Criminal, DNIC, y se destacó a un equipo para que investigara el caso.-

¿Tiene enemigos su esposo?-No, que yo sepa.-¿Sabe si tiene otra mujer?-Mire, los hombres son unos pícaros que no se conforman nunca con lo que tienen…-Entonces, ¿sí tiene otra mujer su esposo?-A mí no me consta pero siempre se dicen cosas.-Por favor, señora, sea más clara… Necesitamos toda la información posible para poder investigar qué fue lo que pasó con su marido.-Es que no sé. La gente habla pero yo no sé.-¿Ha tenido problemas con alguien su marido en el último mes?-Es que él nunca me dice nada a mí.Por aquella parte, los detectives no iban a llegar a ningún lado.-¿En que trabaja su esposo?-Es ordeñador pero le hace de todo.-¿Dónde trabaja?-En cualquier parte, donde consigue trabajo. Esta última semana trabajó en la hacienda Las flores… Ya había trabajado allí otras veces.-¿Iba para esa hacienda cuando lo vio por última vez?-Sí.-¿A qué hora salió de la casa?-Siempre salía de madrugada.

LAS FLORES. Una hacienda siempre es algo bonito de ver. Los animales, las enormes extensiones de tierra, los hombres trabajando, los terneros llamando a sus madres con largos bramidos, la leche que sale de las ubres en chorros intermitentes. Como dijo Rubén Darío en su poema “Del trópico”:¡Qué alegre y fresca la mañanita!Me agarra el aire por la nariz,los perros ladran y un chico grita,y una muchacha gorda y bonitajunto a una piedra muele maíz.Son escenas comunes en el campo hondureño, y en la hacienda Las Flores se repetían cada día. Allí era donde trabajaba Juan cuando desapareció, y hasta allí llegaron los detectives de la DNIC. Nadie les dio razón. Juan no había llegado ese día a trabajar y no sabían qué pudo haberle pasado. Lo más seguro era que se había ido mojado para Estados Unidos.-¿Por qué dice eso?-Porque desde hace días dijo que se quería ir… Aquí no hacía nada.El hombre que hablaba con los policías era un ayudante del capataz, un hombre maduro con rasgos indígenas que se expresaba con dureza, como el hombre que está acostumbrado a mandar.-¿Usted lo conocía bien?-Bien, lo que se dice bien, no, pero trabajaba aquí por temporadas. Era un hombre que nunca estaba bien en ningún lado.-


 Dar click en titulo de la noticia para leer el articulo completo


martes, 17 de junio de 2014

Eleccion del Comisionado Municipal de Olanchito

Por : Osman Guardado
Según Decreto 127 - 2000, Toda Municipalidad Tendrá Un Comisionado Municipal, Electo Por La Corporación Municipal, En Cabildo Abierto, Debidamente Convocado, De Un Listado De Cuatro Personas Propuestas Por Las Organizaciones De La Sociedad Civil. El Comisionado Municipal Deberá Ser Mayor De 25 Años Y Encontrarse En El Pleno Goce De Sus Derechos Civiles.

El representante de los intereses generales  del pueblo en cualquier Municipio de Honduras, constituye una  iluminada personalidad y sus gestiones son de alta transcendencia y significación, limitándose al ejercicio democrático y  vigilancia político social y administrativa en  todas  las  actuaciones de los autoridades y empleados.

La designación del Comisionado Municipal en Olanchito, se realiza por mandato expreso de la Ley de Municipalidades, teniendo un carácter legal respecto a  los intereses municipales y es herramienta elemental en la  protección de la ciudadanía. En  consecuencia, la labor del Comisionado  es compleja y sus efectos propenden a verificar el cumplimiento de las leyes.

Congruente con ello la comisión de transparencia a iniciado el proceso de nombramiento por parte de las organizaciones legalmente representadas en olanchito de sus candidatos, el cual deberá cumplir una serie de requisitos previamente solicitados...

Que se necesita para ser comisionado en Olanchito? Como diría la buena amiga Mary no necesariamente tendría que ser un Santo Tomas de Aquino, pero si una persona interesada por velas por los intereses del pueblo y no por los de un grupo, tampoco queremos un comisionado que se convierta en un mobiliario mas en las sesiones de corporación, pero no con ello una persona que se oponga por oponerse a todo lo emanado por las autoridades municipales.

El nuevo o La nueva comisionada municipal tendrá que ser una persona equilibrada en el uso de sus facultades, el o la cual deberá prestar atención inmediata y de seguimiento a cualquier denuncia. de ahí que la o el Comisionado Municipal puede llegar a ser un poderoso contrapeso.

En función de lo antes mencionado, es importante que el proceso de elección del nuevo Comisionado, sea transparente y participativo, a fin de escoger al mejor hombre o mujer que pueda desempeñarse con valentía, efectividad, independencia y honestidad.

Que decir de el pasado cuando se nombraron personas conocidas otras no tan conocidas pero que abusaron de la confianza de un pueblo que vieron como callaban ante tanto abuso de poder, pero como dice el canto cristiano: “Yo tengo fe que todo cambiará”.

En Organizaciones de sociedad civil y medios de comunicación, empiezan a generarse nombres de los posibles candidatos, algunos de ellos auto-nombrados que ven el puesto de comisionado nada mas como una figura de imagen para alimentar su EGO, otros como el puesto idóneo para ir a dar la guerra y oponerse a todo, sin embargo como pueblo ya estamos cansados, queremos a un Comisionado Municipal participativo, defensor, conocedor de la necesidad del pueblo.

Dar click en el titulo de la noticia para comentar con tu cuenta de Facebook,Twitter,ó e-mail..puedes usar los botones de abajo para compartir en las redes sociales

jueves, 10 de abril de 2014

Personalidades de Olanchito en diferentes gabinetes de gobierno

Por: Juan F. Avila
Francisco J. Mejía Posantes: Ministro de Guerra y Marina en el gabinete provisional de gobierno del doctor Francisco Bertrand, a partir del 28 de marzo de 1911.
Ministro de Guerra y Marina en el gobierno del General Manuel Bonilla Chirinos, a partir del 1 de febrero de 1912.
Ministro de Guerra y Marina en el gobierno del Doctor Alberto Membreño Márquez, a partir del 5 al 15 de agosto de 1915.
Ministro de Hacienda y Crédito Público, en el gobierno del Dr. Alberto Membreño Márquez.
Ministro de Gobernación y Justicia y designado presidencial a partir del 8 de febrero de 1916 en el gobierno del doctor Francisco Bertrand Barahona.
Finalmente figuró como precandidato presidencial por el Partido Nacional, cuando le sorprendió la muerte en forma inesperada.

Andrés Avelino Alvarado Puerto: Ministro de Recursos Naturales en el gobierno de la Junta Militar de 1956-1957.
Ministro de Relaciones Exteriores de 1957 a 1963 en el Gobierno Liberal presidido por el Dr. Ramón Villeda Morales.
Ministro de Relaciones del 6 de junio de 1971 al 4 de diciembre de 1972 en la administración del gobierno de Integración Nacional presidido por el Dr. Ramón Ernesto Cruz.
Precandidato a la Presidencia de la República por el Partido Liberal de 1962-1963.
Embajador en Costa Rica de 1978 al 2000 durante el gobierno liberal del Ing. Carlos Flores Facussé.

Horacio Moya Posas: Diputado durante diez y seis años de dictadura del General Tiburcio Carías Andino.
Fiscal general de la República en el gobierno del Dr. Juan Manuel Gálvez.
Diputado a la Asamblea Nacional Constituyente de 1957.
Diputado al Congreso Nacional de 1957 a 1963 en representación del Partido Nacional. Ministro director del Instituto Nacional Agrario (INA) en la administración del Dr. Ramón Ernesto Cruz (nacionalista).
Designado presidencial de 1965-1971 en la administración del general Oswaldo López Arellano promovida por el Partido Nacional.

Amílcar Zelaya Rodríguez: Comandante del Agrupamiento Táctico Especial.
Comandante en jefe de la Fuerza de Seguridad Pública (FUSEP) Policía Nacional.
Miembro del triunvirato que asumió el poder de la nación el 7 de agosto de 1978 al 25 de julio de 1979.

Elvin Ernesto Santos Lozano: Diputado al Congreso Nacional en representación del Partido Liberal de 1965-1971.
Presidente del Consejo Metropolitano del Distrito Central de 1982-1984.
Ministro de Recursos Naturales en el gobierno liberal presidido por el Ing. Carlos Roberto Flores Facussé. 1998-2002. Precandidato presidencial por el Partido Liberal. Candidato a designado presidencial por el Partido Liberal en la planilla encabezada por el licenciado Óscar Mejía Arellano.
Embajador y representante de Honduras ante la FAO en el gobierno del liberal Manuel Zelaya Rosales.

Regino Quesada Ramírez: Viceministro de Recursos Naturales en la administración liberal presidida por el doctor Roberto Suazo Córdova. 1982-1986.
Lisandro Quesada Bardales: Secretario de Prensa del presidente liberal José Azcona Hoyo de 1986-1990. Ministro de Cultura y Turismo de 1986-1988  en la administración liberal del Ing. José Azcona Hoyo.
Director de la Empresa Nacional de Artes Gráficas (ENAG) en la administración liberal de José Azcona Hoyo. 1986-1990.
Presidente del Tribunal Nacional Electoral de 1986-1990 en representación del Partido Liberal.
Diputado al Parlamento Centroamericano en representación del Partido Liberal de Honduras.
Luis Alonso Quesada: Viceministro de Recursos Naturales en la administración presidencial del Ing. José Azcona Hoyo. 1986-1990.
José Luis Melara Murillo: Viceministro de Cultura de 1989-1990 en la Administración del Ing. José Azcona Hoyo.
Moisés Starkman Pinel: Asesor en Proyectos Especiales de la Presidencia de la República en la administración presidida por el Dr. Roberto Suazo Córdova.
Director de la División de Recursos para el Desarrollo de la Secretaría Técnica del Consejo Superior de Planificación Económica (CONSUPLANE).
Ministro del Consejo de Planificación Económica (CONSUPLANE) de 1984 a 1986.
Ministro de Asuntos Económicos de la Embajada de Honduras en Washington D.C. de 1982-1984.
Precandidato Presidencial por el Partido Liberal de Honduras 1997-1998.
Juan Ramón Martínez B: Ministro Director del Instituto Nacional Agrario (INA) en la Administración Presidencial del Licenciado Rafael Leonardo Callejas Romero. 1990-1993.
Presidente del Tribunal Nacional Electoral de 1996-1997.
Candidato a la Presidencia de la República por el Partido Demócrata Cristiano de Honduras durante el período 2005.
Carlos Chahin Chahin: Ministro de Economía en la administración nacionalista del licenciado Rafael Leonardo Callejas. 1989-1990.
Arturo Morales Fúnez: Viceministro de la Secretaría de Planificación Económica en el gobierno liberal del doctor Carlos Roberto Reina. Gerente general de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (HONDUTEL) de 1996 a 1998 en el gobierno del Dr. Carlos Roberto Reina.
Hugo Castillo Aldana: Viceministro de Finanzas en la administración liberal del Ing. Carlos Roberto Flores F. 1998-2002.
Viceministro de Finanzas en la administración nacionalista presidida por Ricardo Maduro Joest.
Viceministro de Finanzas en la administración del liberal Manuel Zelaya Rosales 2006-2009.
Viceministro de Finanzas en la Administración del liberal Roberto Micheletti Baín de julio 2009 a febrero 2010.
Asesor fiscal en la administración del nacionalista Porfirio Lobo Sosa hasta la fecha 2010-2014.
Juan Fernando Ávila P.: Asesor cultural en la Dirección de Asuntos Culturales y de la Dirección de Soberanía y Fronteras de la Secretaría de Relaciones Exteriores en la administración del liberal Manuel Zelaya Rosales junio de 2006 a marzo 2008.
Viceministro de Cultura, Artes y Deportes en la administración presidida por el liberal Roberto Micheletti Baín del 2009 a febrero de 2010.
María Dilma Quesada Martínez: Diputada a la Asamblea Nacional Constituyente de 1982.
Diputada al Congreso Nacional. 1982-1986.
Diputada al Congreso Nacional 1998-2002.
Secretaría Privada con rango de ministra del presidente Roberto Micheletti Baín 2009 a febrero 2010.
Presidenta de la Comisión Interamericana de Mujeres en Representación de Honduras con Sede en Washington D.C.
Candidata a diputada al Parlamento Centroamericano en las elecciones practicadas el 24 de noviembre del 2013.
Fermina Puerto Oseguera: Viceministra de la Secretaría de CELAC en el gobierno nacionalista del licenciado Porfirio Lobo Sosa 2012-2014.


Dar click en el titulo de la noticia para comentar con tu cuenta de Facebook,Twitter,ó e-mail..puedes usar los botones de abajo para compartir en las redes sociales

lunes, 24 de marzo de 2014

Entrevista a Jorge Zelaya Munguia


¡ME VOY EN BUENA LID! por : Rafael Lazzari (Diario La Tribuna)

Un “moyolito” nacido en Palo Verde, campo bananero de Olanchito, en 1973, a los 11 años agarró una bolsa con algunas pocas pertenencias y buscó la forma de llegar a San Pedro Sula.
La “picazón” de lengua por la narrativa del fútbol y la locución lo orilló a buscar al “jefe de jefes” de Radio Norte, Octavio “Cacho” Zepeda, tan popular como el también fallecido, Diógenes Cruz García (de HRN), en busca de una oportunidad de aprendizaje y posterior plaza en la “Norte”.
A esa edad era un “pollito”, que de poco o nada serviría a “Cacho”. No se sabe qué hizo, pero sobrevivió un año en la antes llamada ciudad de Los Laureles y se regresó a su aldea.
Pero este negrito tenía en la mente triunfar en algo, porque a los 16 años, ya enamorado de Zenia su novia decide volver al Valle de Sula, esta vez aparte de su admiración por las estaciones radiales, quería triunfar en el fútbol.

Llega al club deportivo España (hoy con el “Real”) y como también soñaba hasta despierto con su novia Zenia, aprovechó que en el primer juego de prueba lo dejaron en la banca; pretexto que antepuso para agarrar camino otra vez para Palo Verde, ¡qué amor!
En Olanchito se pone a estudiar: quería ser periodista, luego continúa sus estudios en San Pedro sula, logró trabajar en la “Norte”, ya se sabe con quién y relativamente logra su anhelo, ya el morenito agarra valor y “vuela” a la capital, deseando conseguir un trabajo y continuar sus estudios ya en “grandes ligas”, en la Universidad.

Su llegada a su admirada Tegucigalpa no fue de soplar y hacer botellas, mientras conocía a algunos “panas”, tuvo que “instalarse” en las “cómodas” bancas del Parque Central, donde conoció también la estatua del general Morazán y a su caballo. Ahí dormía en su improvisada cama de piedra…
Jorge Zelaya Munguía, hombre de fe, de perseverancia y fortaleza pero como todo indito se aventó a la gran ciudad ¡y triunfó!
 Lo demás en torno a su figura ya se conoce y que también después de haber pasado por Radio América y haciéndose otro salario laborando en deportes de La Tribuna; posteriormente la HRN, Radio Reloj y da el gran salto (alto) hacia la pantalla chica en Canal 5, donde se hizo figura del periodismo televisivo, sin maquillaje, pero con energía y responsabilidad.

Dar clik en el titulo de la noticia para leer toda la entevista ó
Dar click en LEER ARTICULO COMPLETO (abajo) para leer toda la entrevista


domingo, 23 de marzo de 2014

Un viaje en tren hacia el pasado

Honduras, ferrocarril de Honduras
Recorrer el Museo Ferroviario de El Progreso, Yoro, es tomar el tren en un viaje hacia el pasado.


Las viejas locomotoras de la Tela Rail Road Company rescatadas por los fundadores del museo evocan en silencio la época en que se abrían paso rugiendo entre los bananales, unas remolcando hileras de vagones cargados de fruta y otras encabezando el alegre convoy del tren pasajero.
Las más pesadas hacían temblar la tierra cuando pasaban por El Progreso rumbo a los muelles donde descargaban los racimos de bananos, comenta Harry MacCalla, promotor de este santuario del pasado.
Los más veteranos progreseños recuerdan la epopeya de la 248, una locomotora de vapor a la que le decían “la enana” por su gran tamaño, la cual sucumbió al cruzar un “puente traidor” viniendo de Tela. Hasta un corrido le dedicaron a aquella tragedia en la que murió la tripulación de “la 248 que Juárez timoneaba”.

El museo surgió gracias a la iniciativa de un grupo de progreseños encabezados por MacCalla quienes, para no seguir viviendo del recuerdo de los tiempos del tren, decidieron hacerlo realidad.
Revivieron el Round House que era la estación de mantenimiento de las locomotoras y montaron a su alrededor cuantas reliquias del ferrocarril lograron recuperar para llevar a los visitantes por un viaje hacia el pasado.
Hay personas que llegan solo para recordar aquella época, como una señora que vino exclusivamente de Olanchito, porque su marido, ya fallecido, trabajó muchos años como maquinista en Coyoles, Central.
Si mi marido estuviera vivo, como hubiera disfrutado todo esto”, le comentó a MacCalla, la mujer dejando escapar un suspiro.
Subirse a uno de los coches pasajeros exhibidos en este parque de antigüedades es recordar la travesía a Tela viendo pasar los barracones por las ventanillas o imaginar las paradas obligadas con sabor a montucas y tamalitos de maíz tierno en las juntas de trenes. La aventura la disfrutaban tanto los pasajeros que iban en cómodos asientos pullman en los coches de primera como los que preferían los de segunda con bancas de madera por ser más baratos.
Un cobrador de lustroso Kepí, camisa celeste y pantalón azulón recorría los pasillos picando los boletos que los pasajeros previamente compraban en la estación. Detrás de él caminaba un guarda con una pistola colgada al cinto como símbolo de autoridad. Si alguien no tenía su boleto, tiraba una palanquita de la pared para avisar al maquinista que parara de inmediato con el fin de bajar al tramposo.
Los trabajadores de la frutera tenían su propio tren para ir a pasear a Tela al que llamaban “machangai”, una palabra que degeneró del inglés merchandise que significa mercadería. Algunos de estos vagones surgieron como carros fruteros que luego fueron transformados en transporte popular.
Entre las piezas exhibidas también está un antiguo generador de energía eléctrica que además generaba alegría entre los campeños porque servía para proyectar películas, en aquellos tiempos cuando aún no llegaba la televisión a las fincas.
Quienes más gritaban de alegría cuando llegaba el generador a un campo bananero eran los cipotes porque sabían que esa noche iban a ver una de vaqueros o una mexicana, comenta MacCalla.
Llama la atención entre los visitantes al museo, el motocarro conocido como “La Pedorra”, que remolcaba dos “burras” transportando a los “cusucos” quienes reparaban la vía férrea, con sus respectivas herramientas. “Nosotros le pusimos La Pedorra porque hacía un ruido feo con el escape cuando pasaba por el barrio”, manifiesta MacCalla, recordando los tiempos de su niñez.
Las “burras” eran plataformas con ruedas que se desacoplaban fácilmente del motocarro para sacarlas de la línea férrea si no se necesitaban. La diferencia con los troles es que estos disponían de un mecanismo para ser manejados por dos personas.
Había unos motocarros más lujosos para uso exclusivo de los mandadores que en un tiempo eran norteamericanos. Cada uno de estos ejecutivos tenía el suyo para viajar de El Progreso a su respectiva finca, pero también había un motocarro más grande en el que cabían todos, cuando iban de paseo.
Para limpiar de maleza la vía real por donde pasaban los trenes, la frutera utilizaba una máquina quemadora que remolcaban las locomotoras. Este artefacto metálico es otro de los atractivos del museo ferroviario.
Aún faltan más reliquias del desaparecido ferrocarril que andan por allí desperdigadas y que deben ser recolectadas para realizar la segunda etapa de este proyecto turístico, considerado por los progreseños como el primero de Centro América en su gén

Dar click en el titulo de la noticia para comentar con tu cuenta de Facebook,Twitter,ó e-mail..puedes usar los botones de abajo para compartir en las redes sociales

domingo, 9 de marzo de 2014

La libertad en las calles

Por: Mario Vargas Llosa 9 DE MARZO 2014 - Diario El Pais

Hace ya cuatro semanas que los estudiantes venezolanos comenzaron a protestar en las calles de las principales ciudades del país contra el gobierno de Nicolás Maduro y, pese a la dura represión –20 muertos y más de 300 heridos reconocidos hasta ahora por el régimen, y cerca de un millar de detenidos, entre ellos Leopoldo López, uno de los principales líderes de la oposición–, la movilización popular sigue en pie. Ha sembrado Venezuela de “trincheras de la libertad” en las que, además de universitarios y escolares, hay ahora obreros, amas de casa, empleados, profesionales, una ola popular que parece incluso haber desbordado a la Mesa de la Unidad Democrática, MUD, la organización sombrilla de todos los partidos y grupos políticos gracias a los cuales Venezuela no se ha convertido todavía en una segunda Cuba. Pero que esas son las intenciones del sucesor del comandante Hugo Chávez es evidente.

 Todos los pasos que ha dado en el año que lleva en el poder que le legó su predecesor son inequívocos. El más notorio, la asfixia sistemática de la libertad de expresión. El único canal de televisión independiente que sobrevivía –Globovisión– fue sometido a un acoso tal por el gobierno que sus dueños debieron venderlo a empresarios adictos, que lo han alineado ahora con el chavismo. El control de las estaciones de radio es casi absoluto y las que todavía se atreven a decir la verdad sobre la catastrófica situación económica y social del país tienen los días contados. Lo mismo ocurre con la prensa independiente a la que el gobierno va eliminando poco a poco mediante el sistema de privarla de papel.

 Sin embargo, aunque el pueblo venezolano ya casi no pueda ver, oír ni leer una información libre, vive en carne propia la descarnada y trágica situación a la que los desvaríos ideológicos del régimen –las nacionalizaciones, el intervencionismo sistemático en la vida económica, el hostigamiento a la empresa privada, la burocratización cancerosa– han llevado a Venezuela, y esta realidad no se oculta con demagogia. La inflación es la más alta de América Latina y la criminalidad una de las más altas del mundo. La carestía y el desabastecimiento han vaciado los anaqueles de los almacenes, y la imposición de precios oficiales para todos los productos básicos ha creado un mercado negro que multiplica la corrupción a extremos de vértigo. Solo la nomenclatura conserva altos niveles de vida, mientras la clase media se encoge cada día más y los sectores populares son golpeados de una manera inmisericorde que el régimen trata de paliar con medidas populistas –estatismo, colectivismo, repartos de dádivas y mucha, mucha propaganda acusando a la “derecha”, el “fascismo” y el “imperialismo norteamericano” del desbarajuste y caída en picada de los niveles de vida del pueblo venezolano.

 El historiador mexicano Enrique Krauze recordaba hace algunos días el fantástico dispendio que ha hecho el régimen chavista en los 15 años que lleva en el poder de los 800.000 millones de dólares que ingresaron al país en este período gracias al petróleo (las reservas petroleras de Venezuela son las más grandes del mundo). Buena parte de ese irresponsable derroche ha servido para garantizar la supervivencia económica de Cuba y para subvencionar o sobornar a esos gobiernos que, como el nicaragüense del comandante Ortega, el argentino de la señora Kirchner o el boliviano de Evo Morales, se han apresurado en estos días a solidarizarse con Nicolás Maduro y a condenar la protesta de los estudiantes “fascistas” venezolanos.

 La prostitución de las palabras, como lo señaló Orwell, es la primera proeza de todo gobierno de vocación totalitaria. Nicolás Maduro no es un hombre de ideas, como advierte de inmediato quien lo oye hablar; los lugares comunes embrollan sus discursos, que él pronuncia siempre rugiendo, como si el ruido pudiera suplir la falta de razones, y su palabra favorita parece ser “¡fascista!”, que endilga sin ton ni son a todos los que critican y se oponen al régimen que ha llevado a uno de los países potencialmente más ricos del mundo a la pavorosa situación en que se encuentra. ¿Sabe el señor Maduro lo que fascismo significa? ¿No se lo enseñaron en las escuelas cubanas donde recibió su formación política? Fascismo significa un régimen vertical y caudillista, que elimina toda forma de oposición y, mediante la violencia, anula o extermina las voces disidentes; un régimen invasor de todos los dominios de la vida de los ciudadanos, desde el económico hasta el cultural y, principalmente, claro está, el político; un régimen donde los pistoleros y matones aseguran mediante el terror la unanimidad del miedo y el silencio, y una frenética demagogia a través de los medios tratando de convencer al pueblo día y noche de que vive en el mejor de los mundos. Es decir, el fascismo es lo que va viviendo cada día más el infeliz pueblo venezolano, lo que representa el chavismo en su esencia, ese trasfondo ideológico en el que, como explicó tan bien Jean-François Revel, todos los totalitarismos –fascismo, leninismo, estalinismo, castrismo, maoísmo, chavismo– se funden y confunden.

 Lo que es triste, aunque no sorprendente, es la soledad en que los valientes venezolanos que ocupan las “trincheras de la libertad” están luchando por salvar a su país, y a toda América Latina, de una nueva satrapía comunista, sin recibir el apoyo que merecen de los países democráticos o de esa inútil y apolillada OEA (Organización de Estados Americanos), en cuya carta principista, vaya vergüenza, figura velar por la legalidad y la libertad de los países que la integran. Naturalmente, qué otra cosa se puede esperar de gobiernos cuyos presidentes comparecieron, prácticamente todos, en La Habana, a celebrar la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, Celac, y a rendir un homenaje a Fidel Castro, momia viviente y símbolo animado de la dictadura más longeva de la historia de América Latina.

 Sin embargo, este lamentable espectáculo no debe desmoralizarnos a quienes creemos que, pese a tantos indicios en contrario, la cultura de la libertad ha echado raíces en el continente latinoamericano y no volverá a ser erradicada en el futuro inmediato, como tantas veces en el pasado. Los pueblos en nuestros países suelen ser mejores que sus gobiernos. Ahí están para demostrarlo los venezolanos, como los ucranios ayer, jugándose la vida en nombre de todos nosotros, para impedir que en la tierra de la que salieron los libertadores de América del Sur desaparezcan los últimos resquicios de libertad que todavía quedan. Tarde o temprano, triunfarán. Dar click en el titulo de la noticia para comentar con tu cuenta de Facebook,Twitter,ó e-mail..puedes usar los botones de abajo para compartir en las redes sociales

viernes, 28 de febrero de 2014

Orlando Diaz Nuñes : el abogado íntegro


Por : Juan Ramon Martinez
Quiero referirme a otro abogado ejemplar, intransigente en la práctica de las virtudes; y fiero defensor de la aplicación de la ley: Orlando Díaz Núñez, nacido en el municipio de Olanchito y muerto la semana pasada aquí en Tegucigalpa, cuando recién había cumplido 71 años de edad. Orlando fue mi compañero en las aulas de la educación primaria en la escuela Modesto Chacón de Olanchito, Yoro. Era un compañero muy serio, poco dado a la broma o al juego. Bien vestido  -al fin y al cabo era hijo de uno de los más prósperos ganaderos del Valle Arriba, Fabricio Díaz- callado, y muy dedicado a sus tareas. Los profesores no tuvieron que luchar con sus hábitos y comportamientos. Venía de un hogar muy respetable, en donde le crearon los valores que organizaron su vida. Y como no quería quedar bien con nadie, no asimilaba el comportamiento de los líderes más bullangueros de la grulla estudiantil; ni desarrollaba actitudes que lo alejaran de su original formación familiar. Siempre estaba puntual en el aula, formaba correctamente en el lugar que correspondía a su estatura que era mediana; y llevaba siempre sus tareas que entonces eran obligatorias y revisadas al detalle por el profesor de grado.

En sexto grado, no se presentó a la escuela Modesto Chacón. No le dimos mayor importancia porque muchos se retiraban antes de concluir los 6 años reglamentarios. Mucho después, en su bufete profesional, en una cómoda conversación en donde unimos las mutuas nostalgias, me contó que en ese año, 1954 para ser precisos, se trasladó a la escuela “Esteban Sosa” en donde su profesora de grado fue Hortensia de Zelaya que, por razones familiares se había trasladado de Catacamas a Coyoles Central  -situado a 12 kilómetros de Olanchito- y muy cercano a la hacienda donde él vivía con sus padres. De modo, me dijo que “llegaba temprano a la escuela montado a caballo, recibía mis clases, en el  almuerzo comía alimentos que me preparaba mi mamá”; y después de las cinco de la tarde, emprendía el regreso a su casa para reunirse con sus progenitores. Diariamente, contó, le llevaba un litro de leche, recién ordeñada para su hijo mayor. Hasta que “un día me castigó injustamente; y decidí que nunca más le volvería  a llevar leche”.

Argelio Castro  -abogado que goza de mi respeto y admiración; y que fuera compañero de secundaria de Orlando en el Bonilla de La Ceiba- rindió testimonio, en sus funerales, diciendo que, una vez hecho abogado se dedicó a la práctica del derecho, al desempeño de la función pública de director  del Ministerio de Trabajo. En su gestión, dijo Castro, fue ejemplar. Defensor de la ley; pero facilitador de los acuerdos entre las partes. Intransigente consigo mismo, pero flexible para que los otros conciliaran sus  intereses. Cuando representó a Honduras en la OIT, Orlando Díaz dejó bien sentado el nombre de nuestro país, por su dedicación al estudio y por su talento en el diseño de normas que crearon derecho del trabajo en dimensiones universales. Castro que fue subsecretario de Trabajo, dio testimonio del orgullo que sintió cuando le acompañó. Misma cosa que siento en este momento en que lo despido, orgulloso de haber sido su compañero y su admirador por su rectitud profesional.

Dar click en el titulo de la noticia para comentar con tu cuenta de Facebook,Twitter,ó e-mail..puedes usar los botones de abajo para compartir en las redes sociales

lunes, 3 de febrero de 2014

Diccionario de las Lenguas de Honduras será presentado en Casa de América

Honduras, literatura Honduras,diccionario de lenguas de Honduras,
El Diccionario de las Lenguas de Honduras será presentado el próximo miércoles en Casa de América, en Madrid, informó hoy el director del Centro Cultural de España en Tegucigalpa (CCET), Álvaro Ortega.
El evento correrá a cargo del director general de la Casa América, Tomás Poveda, con la participación del embajador de Honduras en España, Norman García, y el exembajador español en Tegucigalpa Luis Belzuz de los Ríos, indicó Ortega a Acan-Efe.

También participará el jefe de Departamento de Cooperación y Promoción Cultural de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Guillermo Escribano.
Ortega recordó que el diccionario es el fruto de cuatro años de trabajo de la Academia Hondureña de la Lengua, acompañados por el CCET y la AECID, y ha contado con un equipo amplio de lingüistas coordinados por el escritor hondureño Víctor Manuel Ramos

Todos ellos han hecho posible un diccionario básico escolar, con 5.000 registros y su correspondiente traducción a las siete lenguas autóctonas de Honduras: chortí, garífuna, misquita, pech, tawahka, tolupán y la variante del inglés de la población isleña, en el departamento de Islas de la Bahía, en el Caribe hondureño.
El proyecto preveía tanto el registro y documentación de la diversidad lingüística de Honduras como la divulgación de su riqueza, por lo que tras la presentación de la publicación en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, se ha procedido a una mayor promoción de la obra, indicó Ortega.

Añadió que el diccionario primero se divulgó en el sistema educativo hondureño, especialmente en el ámbito de la educación bilingüe intercultural, y luego en otros espacios con proyección nacional e internacional.
La obra también ha sido incorporada a la Biblioteca Virtual de las Letras Hondureñas, y en octubre de 2013 se difundió en Panamá durante el VI Congreso Internacional de la Lengua Española.

Entre el 12 de noviembre de 2013 y el 6 de enero de 2014, formó parte del la muestra bibliográfica de la exposición “cooperaciónESdesarrollo”, organizada en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid, por la AECID, como parte de la celebración de los 25 años de la Cooperación Española.
Después de ser presentado en Casa de América, se oficializará el próximo día 12 en el CCET un portal web especializado para facilitar la consulta del diccionario desde cualquier lugar del mundo, señaló Ortega.

Dar click en el titulo de la noticia para comentar con tu cuenta de Facebook,Twitter,ó e-mail..puedes usar los botones de abajo para compartir en las redes sociales

domingo, 2 de febrero de 2014

Sobre la obra del escritor Ramon Amaya Amador

Por : Jorge Ordaz
El azar ha hecho que cayera en mis manos un libro de un autor del cual no sabía nada. Ramón Amaya Amador es uno de los escritores más importantes que ha dado Honduras; sin embargo, pocos, a este lado del charco, conocen su existencia. Nacido en Olanchito, en su juventud trabajó en los campos bananeros de la Standard Fruit Company.
Se dedicó más tarde al periodismo, siendo redactor y colaborador de varios diarios y revistas. Por sus ideas socialistas fue perseguido en su país y tuvo que exiliarse varias veces, muriendo en Bratislava, actual Eslovaquia, en 1966. Sus novelas -entre ellas Prisión verde (1945), Constructores (1958) o Biografía de un machete (1959)-, son de un profundo contenido humano y social, y muchas de ellas fueron prohibidas y quemadas por parte de las autoridades de turno.

Cipotes (ojo: en Honduras significa "chiquillos") fue escrita a principios de los años sesenta del pasado siglo, y publicada póstumamente eh 1983. Al igual que sus otras novelas, sigue a rajatabla los cánones del realismo social. Narra las penurias de dos niños huérfanos que, "a la zumba marumba"  tratan de salir adelante como bien pueden: Folofo, de diez años, lustrabotas en el Parque Central de Tegucigalpa, y su hermana Catica, de trece, vendedora de tortillas en el mercado.

Con gran sensibilidad Amaya Amador nos muestra el día a día de estos pobres niños, representativos de otros muchos que en aquellos días llenaban los barrios marginales de la capital hondureña, enfrentados a los golpes de la vida, obligados a madurar de forma prematura, sin acceso a la educación, acosados por un mundo oscuro y hostil, en el que acechan el estupro y la pederastia.

 La prosa eficaz, coloquial, sin florituras, de Amaya Amador sirve perfectamente a este objetivo de denuncia de una situación social que, por desgracia, no ha sido aún erradicada del todo.

Dar click en el titulo de la noticia para comentar con tu cuenta de Facebook,Twitter,ó e-mail..puedes usar los botones de abajo para compartir en las redes sociales

domingo, 26 de enero de 2014

Fallece el periodista olanchitense Jorge Figueroa Rush

Olanchito,Honduras, Periodistas de Olanchito
El veterano periodista Jorge Figueroa Rush partió hace ocho días, hacia lo ignoto, a su última morada, dejando una huella muy marcada en el periodismo nacional y una honda pena entre sus familiares, amigos y colegas.

Los mejores años de Figueroa Rush fueron entre los años 50 y 80 del siglo pasado, tiempo durante el que trabajó para importantes medios como el ya desaparecido diario “El Cronista”, Radio Comayagüela, Radio América y lo que fue la Secretaría de Cultura, Turismo e Información, en Tegucigalpa.
Sus inicios en la radio fueron en San Pedro Sula, adonde llegó desde su natal Olanchito para estudiar secundaria.

En otra etapa de su vida, en Tegucigalpa también trabajó como periodista en la Corte Suprema de Justicia.
Un cáncer de esófago le arrebató la vida a Figueroa Rush, de 79 años, el sábado de la semana pasada aquí en Tegucigalpa.
A este hombre, que hablaba y escribía muy bien el inglés, que era muy campechano y un locutor con una voz radiofónica bien educada, lo conocimos a inicios de los años 60 cuando él trabajaba en “El Cronista”, cuyo edificio se localizaba donde funciona la Farmacia Villeda Morales.
El encuentro con Figueroa Rush se dio en uno de los bares céntricos famosos que tenía Tegucigalpa, el que también frecuentaban otros colegas suyos como Ramón Amaya Amador, el mismo novelista autor de “Prisión Verde”, Armando Zelaya (“Chilillo”), quien también era poeta y llegó hasta capitán de Aviación en la Fuerza Aérea Hondureña, y Ventura Ramos, entre otros de los que nos acordamos.
Jorge era el más joven de los colegas suyos que hemos mencionado, pero ya “embadurnaba” cuartillas de tinta en “El Cronista”.

A los pocos años volvimos a encontrarnos con Figueroa Rush para recordar a Amaya Amador, quien también era de Olanchito, Yoro, y recién había muerto en un accidente aéreo en la antigua Checoslovaquia en noviembre de 1966, siendo joven, a los 50 años.
Uno de los sitios en el que coincidimos con aquellos buenos periodistas era la cafetería Duncan Mayan.
De Figueroa Rush también recordamos cuando estuvo como jefe de prensa de Radio América, teniendo como subjefe a Armando Zelaya, a quien le hacían bromas porque era medio tartamudo.
A propósito de Armando Zelaya, en las reuniones de amigos era genial contando chistes “blancos” y “colorados”. Le gustaba declamar poemas de Pablo Neruda, con la virtud de que en ese tipo de manifestaciones suyas no tartamudeaba.

Durante la guerra entre Honduras y El Salvador, en julio de 1969, Jorge Figueroa Rush estuvo cubriendo como periodista desde el frente sur, en el sector de La Arada, donde el principal destacamento militar lo comandaba el ya fallecido Policarpo Paz García, otrora exjefe de Estado.
Otros periodistas de aquellos años estuvieron en Valle y Ocotepeque cubriendo parte de la mal llamada “Guerra del fútbol”, como la bautizó un famoso corresponsal polaco, que también ya murió.
De esos comunicadores hondureños recordamos a Manuel Gamero, quien entonces trabajaba con el diario “La Prensa”, medio impreso que era la envidia de los capitalinos “El Día” y “El Cronista”, porque era el único que se imprimía en el viejo sistema offset, pero que entonces era la novedad en el periodismo.
Gamero, por cierto, fue llevado detenido a El Salvador con el camarógrafo de cine Oscar Asfura, quien era el dueño de Cine Foto Asfura, en el centro de Tegucigalpa, a pocos metros de Larach y Compañía, sobre la Avenida Cervantes, para más señas.

Hubo algunos reporteros, como Roberto Gutiérrez Minera y Norman Serrano Miralda, ambos ya fallecidos, que estuvieron más tiempo que otros, mientras que Jonathan Roussel Toledo era el que a diario iba desde Tegucigalpa a recoger en una avioneta los rollos de película en 16 milímetros, en blanco y negro, que se filmaban de la guerra.
Con lo pequeña que hasta hace unos pocos años era Tegucigalpa, resulta que volvimos a encontrarnos, frente al Banco Central, con Jorge Figueroa Rush y Armando Zelaya. “Venimos de comer y tomarnos un octavo en el Guadalajara”, dijo Armando, mientras que Jorge nos comentó que estaban trabajando con Efraím González en la Secretaría de Cultura, Turismo e Información, en aquel entonces mejor conocida como el “Miniculitu”.

Esa cartera entonces tenía sus oficinas en la antigua Casa Presidencial y entre otros de aquellos periodistas ahí también trabajaban Guillermo Pagán Solórzano y Miguel Rafael Zavala, ambos ya fallecidos.
En otras entregas recordaremos otras cosas de las que nos acordamos de algunos periodistas de la vieja guardia, de los que muchos se le adelantaron a Figueroa Rush.

Es una lástima que las nuevas generaciones de periodistas en su mayoría no conozcan a los de la vieja guardia, quienes también han caído en el imperdonable error de no haber escrito algo de sus memorias.
La historia del periodismo hondureño no está completa porque los periodistas mayores no se han preocupado por escribirla, por eso es que cuando alguno de ellos fallece, a veces los nuevos reporteros les cambian el nombre o un apellido y escriben cosas inexactas.
A lo mejor por ser fin de semana, de Figueroa Rush pocos se enteraron que murió el pasado 18 de enero y fue sepultado el domingo 19. Que descanse en paz y que su familia encuentre en la resignación el abrazo que mitigue la pena de su ausencia. ¡Hasta luego “George” o Don Jorge!, como le decían muchos de sus amigos.

Fuente : diario La Tribuna
Dar click en el titulo de la noticia para comentar con tu cuenta de Facebook,Twitter,ó e-mail..puedes usar los botones de abajo para compartir en las redes sociales

sábado, 28 de diciembre de 2013

Serán los dioses ocultos o serás tu…

Por : Carlos Escamilla
Despiertas sobresaltado con la terrible sensación que te has quedado dormido. Y en efecto, es tarde. Por lo cual en un instante descubres que no tendrás tiempo para tomar café, mucho menos para bañarte, pues apenas si alcanzaras a cepillarte los dientes para disimular el mal sabor etílico de la noche anterior. Pero cuando giras el grifo del lavamanos este solo emite un sonido ronco como el de un gallo cuando le aprietas el pescuezo para preparar un sabroso zancocho navideño. En resumen, no hay agua. Entonces sacas un poco de agua del refrigerador para hacerte el tan necesario enjagüé bucal, pero de inmediato lanzas una maldición ya que el agua fría entra directamente en la muela cariada y eso te produce un picotazo en la encilla que resulta tanto doloroso como inesperado.

Sin verte en el espejo te pones la única muda de ropa decente lo más rápido posible. Luego a los zapatos les haces un nudo extraño, el cual deduces que más tarde serán un verdadero problema para desamarrarlos porque en la prisa les has hecho una especie de nudo ciego de manera que es posible tengas que cortar los cordones para liberar tus pies sofocados. Sales a la calle y esta lloviznando. Eso no te molesta en lo más mínimo pues tu auto está estacionado cerca del apartamento. Sin embargo, una vez dentro del coche este no enciende. Le das y le das a la llave y ni siquiera crees que pueda ser la batería porque no emite sonido alguno. Cierras de golpe el capó y decides caminar hasta la parada de autobús porque lo de encender el carro en ese momento, es una idea tan descabellada como querer echar andar un dinosaurio desecado.
Caminas hasta la esquina con pasos agigantados.

 Vas a cruzar corriendo al otro lado de la calle pero te detienes porque un auto tiene la preferencia y además viene derrapando en el pavimento húmedo con una velocidad que realmente te parece exagerada. El bólido pasa sobre un charco y terminas empapado de pies a cabeza. – hijueput…-. Pero no terminas la frase porque no quieres hacerte mala sangre tan temprano. Miras el reloj y consideras aun tienes tiempo para regresar a cambiarte de ropa. Vuelves al apartamento y y tal como sospechaba tienes que cortar los cordones de los zapatos porque limpio, solo encuentras un pantalón estrecho que te queda arriba de los tobillos, y por otro lado la camisa parece recién haber salido del galillo de un vaca porque esta tan ajada que más bien parece la vieja frazada donde duerme el perro.
Sales de nuevo con tu atuendo extravagante. Con la diferencia que ahora si llueve intenso. Hechas a correr enseguida para no mojar los papeles que llevas bajo el brazo, pero apenas avanzas un par de metros y un dolor punzante te detiene a mitad de calle. Al parecer debido a la evidente inactividad física acabas de provocarte en la cadera un desgarre del nervio ciático. Llegas cojeando a la caseta de espera, buscas refugio bajo el techo metálico, aunque rápido te das cuenta que fue mal idea porque el olor a orines allí es tan penetrante que te marea como si estuvieras absorbiendo una ráfaga cloroformo, además tirado sobre la baqueta hay un borracho con una bomba de mocos que le cuelga grotescamente desde la nariz hasta el suelo por lo que retrocedes aterrado. La imagen es repugnante, al grado que tú estomago desentonado por los tragos de la noche anterior, da un vuelco total y tienes que hacer un esfuerzo sobrehumano para no vomitar en el acto.

Viene el autobús “ufffff” es un verdadero alivio. Imaginas sentarte tranquilo y cerrar los ojos mientras el aire acondicionado te relaja a su antojo. Subes y allí te das cuenta que el cambio de pantalón fue tan vertiginoso que dejaste olvidada la cartera. No traes un peso encima. El chofer ni siquiera acepta tus disculpa y te dice con tono más apurado que comprensivo– avanza chico, eso si no te quedes aquí en la entrada hee-. Das las gracias con toda sinceridad pero entonces te vienes a dar cuenta que el bus va a tope. No cabe un alma más. A trompicones avanzas entre la multitud que se mueve de un lado a otro tambaleante al compas de los movimientos del bus que torpemente esquiva los baches del pavimento y al final de todo encuentras un pequeño rincón disponible. Te acomodas como puedes, pero no ah pasado ni dos segundos cuando una señora te da un tremendo empujón que casi te hace irte de bruces contra la puerta de de salida porque te le has parado encima de un enorme callo que sobresale entre la reluciente sandalia color rojo. Te disculpas con una sonrisita tímida, después te aprietas hacia el fondo como buscando protección de la vieja ordinaria pero no sabes que sea mejor, pues el aire acondicionado está apagado y el vapor que sale de la muchedumbre es insoportable ya que la mezcla de olor a sobaco, revuelto con verijas y perfume barato, acrecienta el sofoco como cuando la presión está a punto de elevarse al maximo. No obstante, te consuela saber que en la doce avenida bajara la mayoría de los pasajeros. Pero no es así. Al llegar a la doce avenida no baja nadie. por el contario, suben dos viejitos en silla de ruedas, por lo que los ocupantes de los asientos para discapacitados, tiene que levantarse y entrar a formar parte de la pelota humana que sudan a chorros en medio de las protestas y los empujones.

Es demasiado. Sientes que no puedes más pero quizá en la diecisiete avenida bajan unos cuantos pasajeros. De nuevo te equivocas, es mas el bus pasa de largo pues nadie hala el cordón que indique una parada lo cual significaría para ti un pequeño respiro. Por fin en la veintisiete avenida queda casi todo el autobús vacio y justamente en ese momento se enciende el aire acondicionado. Sientes que para ti se abre un pedazo de cielo. Respiras hondo, más bien suspiras emocionado, te sientas en los últimos asientos y por fin decides que vas a llamar a compañero por teléfono para decirle que te aguante un poco y te de un aventón al trabajo, pero nada, el celular no tiene carga ni para ver la hora. Entonces cierras los ojos y te adormeces un poco intentando olvidar la creciente pesadilla, no obstante al cabo de unos minutos sales de tu confort momentáneo porque algo insólito está pasando. Ocurre, que en el techo hay una semejante gotera y las gotas caen justo encima de la bragueta de tu pantalón dando así la certera impresión que te has hecho pis encima y, no solo eso, sino que también el asiento donde te sentaste sin ningún tipo de precaución ya estaba mojado haciendo la situación más agravante porque quizá hasta pueden pensar que tienes diarrea. Sientes que vas a explotar de un momento a otro, pero ya estas cerca de la casa de tu compañero; aunque nada te había preparado tampoco para tal decepción porque su auto no está afuera del garaje, eso indica que ya se fue de casa y por experiencia sabes que a esas horas ya debe estar concentrado en los informes que ambos tenían que presentarle al jefe esa mañana. Entonces allí mismo decides regresar a casa de una vez por todas, ya a estas alturas te da lo mismo hasta llegar a perder el trabajo, por lo cual decides bajar en la próxima parada.

La bajada es toda una odisea, con cuidado pones un pie al borde del autobús y vacilas para bajar el otro al suelo porque a causa del dolor en la espalda tienes la impresión que vas a resbalar sin remedio porque como si fuera poco encima de tu descontrol descubres con incredulidad que te pusiste al revés el par de zapatos nuevos, así que no sabes que hacer en ese momento hasta una voz burlona te obliga a moverte rápido “Apúrate meón” grita el inconsciente desde el fondo y de inmediato estallan las carcajadas de los presentes incluso del chofer que un principio te pareció un tipo integro. Por fin bajas haciendo equilibrio y te quedas pasmado viendo la gran cantidad de autos que se cruzar la calle en sentido contrario. El tráfico es fatal. Al parecer el semáforo de la esquina está funcionando mal, de manera que los conductores atascados en la enorme fila optan la posición del más fuerte. Aun así decides cruzar. Pues no tienes opción, total que más puede pasar en un día como ese y sobre eso supones que vas a conmover a los automovilistas con la terrible apariencia de anciano derrengado. Pero no es así, al mismo tiempo que comienzas atravesar el desorden de bocinas y frenazos que surgen en diferentes direcciones, empiezas a escuchar todo tipo de improperios que mellan directamente tu dignidad familiar, pues los insultos van desde “hey vos pendejo que te has creído?” pasando por “oye concha tu madre”, hasta “ñoooo, cojones, asere que volada contigo?”
Por fin logras cruzar la avenida. Y de la tremenda frustración, pasas a una furia ciega contra todo y todos, así que decides que no vas a esperar el otro autobús sentado. Es una forma de auto castigo. Aunque ya pasado dos horas parado en la misma posición como si fueras la estatua de un mendigo, pierdes el control y sientes ganas de mandar todo a la mierda. Y hasta allí y, después de tantas peripecias caes en cuenta que los autobuses ese día no corren de manera normal porque simple y sencillamente ese día, ese un día festivo.
Carlos. Escamilla.

Dar click en el titulo de la noticia para comentar con tu cuenta de Facebook,Twitter,ó e-mail..puedes usar los botones de abajo para compartir en las redes sociales

sábado, 7 de diciembre de 2013

Recordando al Br. Carlos Ramos Martinez

















El Br. Carlos Ramos Martínez, estudiante brillante y ágil orador del Instituto Francisco J. Mejía, recibió –durante el gobierno del expresidente Villeda Morales- una beca para efectuar estudios militares en Venezuela. Fue una sorpresa para muchos de los que éramos compañeros de colegio suyos, el que se haya acogido al ofrecimiento del gobierno liberal que quería, discretamente, introducir al interior de las Fuerzas Armadas, oficiales graduados en el exterior y que simpatizaran con el pensamiento liberal, en vista que para entonces la institución era vista como una simple guarida del Partido Nacional. En 1963, Carlos Ramos Martínez regresó, con vistosos uniformes militares de Caracas Venezuela, ostentando el grado de subteniente.
Al intentar ingresar a las Fuerzas Armadas de Honduras, encontró muchos obstáculos, la mayoría de los cuales son todavía desconocidos. El caso fue que el subteniente y Bachiller Ramos Martínez, no tuvo otra alternativa que regresar a su ciudad natal, en donde se incorporó como docente en el Instituto Francisco J. Mejía. Sirvió clases de matemáticas, filosofía y deportes, entre otras asignaturas. Esta fotografía, tomada en 1969, muestra a Carlos Ramos Martínez, con los alumnos y alumnas del tercer curso del ciclo común de cultura general.
Junto al profesor Carlos Ramos Martínez, se pueden identificar a Julio Salomón Herrera, Carlos Urcina hijo, Fernando Servellón Durán, Alfredo Ramos Saravia (QDDG), Edil Herrera, Amílcar Vallecillo, Mirna Aguilar Sevilla, María Almendárez, Miriam Chávez, Elsa Salas, Alberto Martínez, Maribel Rivera, Rosa Amalia Escobar (QDDG), Amarilis Ramos Reyes, Marco Antonio Caballero (invitado), Lino Murillo (invitado), Max Batres Murillo (invitado), Jesús Orellana y Nuvis Serrano. Ramos Martínez murió algunos años después en forma imprevista.
Su fallecimiento y entierro en el cementerio local, fue un acontecimiento singular de masas, en vista que para entonces era un reputado e indiscutible líder liberal, llamado a encabezar la fórmula de diputados por el departamento de Yoro. A su sepelio concurrió el doctor Modesto Rodas Alvarado que pronunció un discurso memorable, elogiando las virtudes del fallecido Bachiller y subteniente Carlos Ramos Martínez (JRMA).

Dar click en el titulo de la noticia para comentar con tu cuenta de Facebook,Twitter,ó e-mail..puedes usar los botones de abajo para compartir en las redes sociales
Related Posts with Thumbnails